<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>cuarentaydos.org &#187; Historia del Mundo al Molcajete</title>
	<atom:link href="http://cuarentaydos.org/category/historia-del-mundo-al-molcajete/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://cuarentaydos.org</link>
	<description>Historias de la Famiglia</description>
	<lastBuildDate>Thu, 18 Mar 2010 19:11:54 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Las cintas perdidas del Apolo 11</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2007/07/21/las-cintas-perdidas-del-apolo-11/</link>
		<comments>http://cuarentaydos.org/2007/07/21/las-cintas-perdidas-del-apolo-11/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 21 Jul 2007 01:37:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artí­culos Prohibidos]]></category>
		<category><![CDATA[Historia del Mundo al Molcajete]]></category>
		<category><![CDATA[La Conquista del Espacio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://cuarentaydos.org/2007/07/21/las-cintas-perdidas-del-apolo-11/</guid>
		<description><![CDATA[Recordarán ustedes que  en el 2006 la NASA anunció que habían perdido algunas de las cintas originales de la misión Apollo 11. Pues bien, un equipo de la CBC, formado por Dean Jenkinson y Mike O&#8217;Brien, ha encontrado las cintas originales, que han sido autentificadas por un experto en la materia, que soy yo, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Recordarán ustedes que  en el 2006 la NASA anunció que habían perdido algunas de las cintas originales de la misión Apollo 11. Pues bien, un equipo de la CBC, formado por Dean Jenkinson y Mike O&#8217;Brien, ha encontrado las cintas originales, que han sido autentificadas por un experto en la materia, que soy yo, y ahora se las presentamos en exclusiva. Si no entienden inglés, hay una traducción a continuación.<br />
<a href='http://cuarentaydos.org/wp-content/uploads/2007/07/cbc-radio-comedy-factory-lost-apollo-11-tapes-found.mp3' title='cbc-radio-comedy-factory-lost-apollo-11-tapes-found.mp3'>Lost Apollo 11 tape</a><br />
<span id="more-1115"></span></p>
<p>&#8211;¿Está la cámara encendida? Bueno, ¡pues vamos a caminar sobre la Luna!<br />
&#8211;Un momento, espera, Neil. Probablemente deberías decir algo mejor. El momento es algo así como histórico.<br />
&#8211;Oh, sí, claro. Okey: Uno por el dinero, dos por el espectáculo&#8230;<br />
&#8211;No, no, no, vamos, Neil, tuviste todo el viaje para pensar en esto&#8230;<br />
&#8211;Estaba ocupado.<br />
&#8211;¡Estabas jugando con tu lápiz ingrávido!<br />
&#8211;Es que es, divertido, ya sabes, como flotando&#8230;<br />
&#8211;Vamos, apúrate, la cámara está grabando.<br />
&#8211;Okey, qué tal: Sin Miedo&#8230;<br />
&#8211;Eso es estúpido.<br />
&#8211;No lo sé, ¿Y si Collins sugiere algo?<br />
&#8211;Nah, está enojado por haberse tenido que quedar adentro.<br />
&#8211;Qué malo, las piedras vencen a las tijeras.<br />
&#8211;Siempre elige las tijeras&#8230;<br />
&#8211;Cada vez&#8230; Okey, ya lo tengo, que corran las cámaras.<br />
&#8211;¿Que corra la cámara? Si ya casi se acaba la cinta&#8230;<br />
&#8211;¿Le quitaste la tapa a la lente?<br />
&#8211;Pero claro que le&#8230; un momento&#8230; ya está.<br />
&#8211;¿Está todo listo? &#8220;Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad&#8221; (&#8220;That&#8217;s one small step for man, but one giant leap for mankind&#8221;). Nada mal, eh?<br />
&#8211;¿Y eso qué quiere decir?<br />
&#8211;¿Cómo que qué? &#8220;Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran&#8230;&#8221;<br />
&#8211;Dijiste &#8220;un pequeño paso para el hombre.&#8221;<br />
&#8211;No, dije &#8220;un pequeño paso para un hombre.&#8221;<br />
&#8211;No, dijiste &#8220;el.&#8221;<br />
&#8211;¿De verdad?<br />
&#8211;&#8221;El hombre&#8221; y &#8220;la humanidad&#8221; es lo mismo.<br />
&#8211;Lo sé, pero yo quería decir &#8220;un hombre&#8230;&#8221;<br />
&#8211;Pero no lo dijiste&#8230;<br />
&#8211;Pero yo quería decir &#8220;un&#8230;&#8221;<br />
&#8211;Pero no lo dijiste&#8230;<br />
&#8211;Para incluir a todos&#8230; Volvamos a repetirlo.<br />
&#8211;Es muy tarde, ya estás en la Luna.<br />
&#8211;Lo que sea ¿Vienes o qué?<br />
&#8211;No sé, se ve peligroso.<br />
&#8211;Déjate caer, déjate caer y yo te recibo&#8230;<br />
&#8211;Luego podemos editar esto, ¿verdad?<br />
&#8211;Lo que sea, claro&#8230;<br />
&#8211;¿Te das cuenta? Por el resto de los tiempos los nombres Neil Armstrong y Buzz Aldrin estarán ligados en la historia: los dos primeros hombres en caminar en la Luna.<br />
&#8211;O, tal vez, sólo me recuerden a mí, ya sabes, como el primer hombre que caminó en la luna.<br />
&#8211;¿Lo crees?<br />
&#8211;Yo nada más digo.<br />
&#8211;Maldición&#8230; sabía que no debía haberte abierto la puerta&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://cuarentaydos.org/2007/07/21/las-cintas-perdidas-del-apolo-11/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
<enclosure url="http://cuarentaydos.org/wp-content/uploads/2007/07/cbc-radio-comedy-factory-lost-apollo-11-tapes-found.mp3" length="854144" type="audio/mpeg" />
		</item>
		<item>
		<title>La Maja Desnuda</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/12/23/la-maja-desnuda/</link>
		<comments>http://cuarentaydos.org/2006/12/23/la-maja-desnuda/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 23 Dec 2006 08:39:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia del Mundo al Molcajete]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lidercorp.com/42/?p=839</guid>
		<description><![CDATA[CorrÃ­a (quÃ© digo corrÃ­a: volaba) el aÃ±o de 1802 y un pintor espaÃ±ol de nombre Francisco JosÃ© cuyo apelativo era Goya y Lucientes buscaba desesperado trabajo.

El seÃ±or Goya vivÃ­a entonces en un altillo en Carabanchel el Alto, cosa que le daba un poco de vÃ©rtigo, pero que debÃ­a aguantarse porque las rentas en el Madrid [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>CorrÃ­a (quÃ© digo corrÃ­a: volaba) el aÃ±o de 1802 y un pintor espaÃ±ol de nombre Francisco JosÃ© cuyo apelativo era Goya y Lucientes buscaba desesperado trabajo.</p>
<p><span id="more-839"></span></p>
<p>El seÃ±or Goya vivÃ­a entonces en un altillo en Carabanchel el Alto, cosa que le daba un poco de vÃ©rtigo, pero que debÃ­a aguantarse porque las rentas en el Madrid de entonces eran tanto o mÃ¡s caras que ahora, que ya es decir. Un dÃ­a llegÃ³ una muchacha de muy buen ver y mejor tocar, que se hacÃ­a llamar Pepita TudÃ³, y a quien le decÃ­an La Maja, que tenÃ­a la intenciÃ³n de iniciar una larga carrera artÃ­stica y que se ofreciÃ³ a modelar para Goya a cambio de un modesto porcentaje de las ganancias.</p>
<p>Goya pintÃ³ rÃ¡pidamente a la Maja desnuda, y le enseÃ±Ã³ el cuadro a don Manuel de Godoy y Ãlvarez de Faria RÃ­os Zarosa, Duque de Alcudia y de Sueca, que rÃ¡pidamente sacÃ³ una talega llena de redoblones y se la ofreciÃ³ a Goya a cambio del cuadro. En ese momento se escuchÃ³ un grito salvaje en el piso inferior, y la Maja gritÃ³ con horror &#8220;Â¡Mi marido!&#8221; y a continuaciÃ³n gritaron con mÃ¡s horror aÃºn Goya y Godoy, ya que quien venÃ­a subiendo las escaleras con expresiÃ³n asesina era nada mÃ¡s y nada menos que don JosÃ© Ãlvarez de Toledo y Gonzaga, XI MarquÃ©s de Villafranca y Duque de Medina Sidonia, de donde se deducÃ­a adecuadamente que la Maja era MarÃ­a del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Ãlvarez de Toledo y Silva BazÃ¡n, XIII Duquesa de Alba.</p>
<p>Ante la perspectiva de una muerte cruel y despiadada a base de ingestiÃ³n de galletas de animalitos remojadas en leche, Goya hizo lo Ãºnico que podÃ­a hacer: sacÃ³ su paleta y su brocha. Para cuando don JosÃ© Ãlvarez llegÃ³, la maja ya estaba vestida con vaporosos vestidos. Al ver la pintura, don JosÃ© quedÃ³ tan impresionado por la maestrÃ­a artÃ­stica de Goya que se convirtiÃ³ en su Mecenas, y si la Duquesa no pudo hacer lo mismo, fue porque muriÃ³ allÃ­ mismo de un infarto al miocardio fulminante al ver a su marido, a quien le habÃ­an crecido unas curiosas protuberancias en la frente y tenÃ­a una obsesiÃ³n por perseguir todas las cosas rojas que se movÃ­an.</p>
<p>He ahÃ­ la verdadera historia de la Maja Vestida&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://cuarentaydos.org/2006/12/23/la-maja-desnuda/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Por vida del rey Clarión&#8230;</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/12/05/por-vida-del-rey-clarion/</link>
		<comments>http://cuarentaydos.org/2006/12/05/por-vida-del-rey-clarion/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 05 Dec 2006 20:54:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>
		<category><![CDATA[Historia del Mundo al Molcajete]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lidercorp.com/42/?p=808</guid>
		<description><![CDATA[¿De qué color era el Pato Lucas?
¡NEGRO!
¿De qué color tienes la conciencia?
¡NEGRA!
¿Cómo tiene las uñas un carbonero?
¡NEGRAS!
¿Qué hot cakes son los más sabrosos?
¡Los de la NEGRA!
¿De qué color te queda el culo tras una paliza por reprobar un examen con Jack el Reprobador?
¡Rojo&#8230;!
pero luego se te pone NEGRO por la hinchazón!
Y luego nos dicen racistas&#8230;

Y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center">¿De qué color era el Pato Lucas?<br />
<strong>¡NEGRO!</strong><br />
¿De qué color tienes la conciencia?<br />
<strong>¡NEGRA!</strong><br />
¿Cómo tiene las uñas un carbonero?<br />
<strong>¡NEGRAS!</strong><br />
¿Qué hot cakes son los más sabrosos?<br />
¡Los de la <strong>NEGRA!</strong><br />
¿De qué color te queda el culo tras una paliza por reprobar un examen con Jack el Reprobador?<br />
<strong>¡Rojo&#8230;!</strong><br />
pero luego se te pone <strong>NEGRO </strong>por la hinchazón!</p>
<h6>Y luego nos dicen racistas&#8230;</h6>
<p><span id="more-808"></span><br />
Y todo esto es para anunciarles que en sayula, pintoresco pueblecito de crepúsculos arrebolados ubicado a 110 kilómetros de Guadalajara y acercándose (la mancha urbana avanza voraz&#8230;) se dignificará por fin al Ánima de Sayula, con una estuata (o un menumento, según lo que salga más barato) que narre su historia.</p>
<p>Nadie sabe exactamente cuándo fue fundada Sayula. Me inclino a pensar que ya llevaba mucho tiempo fundada cuando el gran navegante vasco don Andrés de Urdaneta tomó a su cargo el corregimiento de la zona en 1543. Posiblemente fue fundada en 1531 gracias a Alonso de Ávalos, que conquistó la zona para Su Majestad el Rey. En la zona habitaban ya muchos tarascos, nahuas y cocoas, y a través del mestizaje obtuvimos a los saultecos, que entendían nahuatl y hablaban su propio dialecto llamado saulatl o saulteco. El nombre en nahuatl para Sayula es Saulan, que significa &#8220;lugar de las moscas.&#8221;</p>
<p>La designación de Sayula como capital de la Provincia de Avalos ocurrió en 1531, cuando Ávalos decidió que, dado que Sayula quedaba a mitad de camino de sus estancias favoritas, a saber, Amatitlán y Chichiquila, ahí debíe estar organizado su gobierno. Ávalos inició la organización legal del gobierno español, adscrito a la jurisdicción de México primero, de la Alcaldía Mayor de Colima después, y de la audiencia de la Nueva Galicia al final, allá por 1548, aunque esto no fue oficial sino hasta 1572. Su importancia para la zona era tal que en 1552 Sayula era alcaldía.</p>
<p>Demos un salto en el tiempo. Sayula fue muy importante en la Guerra de Independencia. Aquí, en 1810, José Antonio Torres, el &#8220;Amo&#8221; Torres, se encargó de darles cuello a varios españoles que vivían en la zona, y al grito de &#8220;Viva la Virgen de Guadalupe y Mueran los Gachupines&#8221; se apoderó de la plaza. El &#8220;Amo&#8221; Torres se encargó de organizar un Gobierno, requisó (una forma elegante de decir saqueó) comercios y casas de españoles peninsulares, y organizó a un ejército de 1500 indios con el objetivo de barrer a los realistas en Zacoalco, otra bella ciudad que ahora se llama Zacoalco de Torres en honor al Amo.<br />
Adelantémonos más, y sabremos que el Estado Libre y Soberano de Xalisco, constituído formalmente en 1823, designó a Sayula como cabecera de Partido. Acto seguido, el Congreso le concedió título de ciudad. E inmediatamente después, se le señaló como cabecera del Cuarto Cantón, integrado por Zacoalco, Tuxcacuesco y Zapotlán el Grande. Y si seguimos adelantándonos, aprenderemos que el primer telégrafo llegó en 1869 y el primer ferrocarril en 1901. La industria de Sayula se hizo famosa por la cantidad y calidad de cuchillos e instrumentos punzocortantes que se producían en la región.<br />
Y luego llegaremos a la Revolución, a la Guerra Cristera, y al natalicio de don Juan Rulfo, acontecido en 1917.</p>
<p>Juan Rulfo, hijo pródigo de Sayula, gustaba de negar su origen y cambiar su fecha de nacimiento para ocultar su origen sayutlense. ¿Por qué?  Porque circulaba la leyenda de que por aquellos rumbos vagaba un ánima, un ánima tan peligrosa que una mano anónima escribió un poema para advertir a los visitantes. La leyenda, negra y oscura (de ahí la introducción a este relato), informa a los visitantes que en Sayula vaga por las noches un ánima en pena, y que si algún valiente se atrevía a encararle, el ánima le haría rico.<br />
Y es por eso que hoy, para solaz y regocijo de mis lectores (y en parte porque no encuentro dónde eufemismos dejé mi archivo con el capítulo de hoy del Apolo XI) que reproduzco, íntegro, el poema atinadamente denominado &#8220;<span style="font-style: italic; font-weight: bold">El Ánima de Sayula.</span>&#8221;</p>
<p>En un caserón ruinoso<br />
De Sayula en el lugar,<br />
Vive Apolonio Aguilar<br />
Trapero de profesión.</p>
<p>Hace tiempo que padece<br />
Hambre voraz y canina<br />
Y por eso está que trina<br />
Contra su suerte fatal.</p>
<p>No es borracho, ni juega<br />
Solo comer es su vicio<br />
Pero anda mal del oficio<br />
Ni para comer le da.</p>
<p>Cuatro tablas, dos petates<br />
Un bacín roto de barro;<br />
Cuatro cazuelas y un jarro<br />
Son de su casa el ajuar.</p>
<p>Su mujer y sus hijuelos<br />
Macilentos y hambriados<br />
Con semblantes extraviados<br />
Piden pan con triste voz.</p>
<p>Pan allí ni por asomo;<br />
Hambre sí, disgustos mil<br />
En aquel chiribitil,<br />
A pasto y a discreción.</p>
<p>Llanto solo de miseria<br />
Que goteando noche y día<br />
Apagó dejando fría<br />
La ceniza del hogar.</p>
<p>Por eso el trapero esconde<br />
Entre sus manos la cara;<br />
Maldice su suerte avara<br />
Que le causa aquel dolor.</p>
<p>Y fijando en su consorte<br />
Su penetrante mirada<br />
Con voz grave y levantada<br />
De esta manera le habló:</p>
<p><em>&#8220;Es preciso que ya cese<br />
&#8220;Esta situación terrible;<br />
&#8220;Vivir así no es posible,<br />
&#8220;Harto estoy de padecer.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Me ocurre feliz idea,<br />
&#8220;Que desde luego te explico;<br />
&#8220;Esta noche me hago rico<br />
&#8220;O perezco en la función.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Escucha y no me repliques<br />
&#8220;Mi suerte está decidida.<br />
&#8220;El porvenir de mi vida<br />
&#8220;Depende de esta ocasión.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Tú sabes que en esta tierra<br />
&#8220;Entre la gente de seso<br />
&#8220;Se cuenta cierto suceso<br />
&#8220;Que ha causado sensación.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Se dice, pues, que de noche<br />
&#8220;Al sonar las doce en punto<br />
&#8220;Sale a penar un difunto<br />
&#8220;Por las puertas del Panteón.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Que las gentes que lo ven<br />
&#8220;Huyen a carrera abierta<br />
&#8220;Y todos cierran la puerta<br />
&#8220;Encomendándose a Dios.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Que por fin un desalmado<br />
&#8220;Se encaró ya con el muerto;<br />
&#8220;Mas de terror quedó yerto,<br />
&#8220;Patitieso y sin hablar.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Esto lo aseguran todos<br />
&#8220;Y mi compadre José<br />
&#8220;Me ha jurado por su fe<br />
&#8220;Que también al muerto vió.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Y me asegura que el muerto<br />
&#8220;Tiene la plata enterrada<br />
&#8220;Y busca gente templada<br />
&#8220;Con quien poderse arreglar.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Pues bien, me siento con bríos<br />
&#8220;para hablarle al mismo diablo,<br />
&#8220;A ese muerto yo le hablo<br />
&#8220;Aunque me muera después.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Mucho peor es morir de hambre<br />
&#8220;Que morir de puro miedo<br />
&#8220;Y si yo con vida quedo<br />
&#8220;Seremos ricos después.&#8221;</em></p>
<p>&#8220;<em>Por Dios! Apolonio,</em>&#8221; dijo<br />
Su mujer muy aflijida:<em><br />
</em> &#8220;<em>No juegues así la vida<br />
</em> &#8220;<em>Deja a los muertos en paz.</em>&#8221;</p>
<p><em>&#8220;No mujer, no retrocedo,<br />
&#8220;Es una cosa resuelta;<br />
&#8220;Si pronto no doy la vuelta<br />
&#8220;Prepara mi funeral.&#8221;</em></p>
<p>Dijo y con paso veloz<br />
Pálido como un difunto,<br />
Salió de su casa al punto,<br />
Camino para el Panteón.</p>
<p>Envuelto en tinieblas yace,<br />
De Sayula el caserío<br />
Y un aspecto muy sombrío<br />
Allí reina por doquier.</p>
<p>No se oye voz humana<br />
Ni el más ligero ruido,<br />
Solo lejos el aullido<br />
Pavoroso de algún can.</p>
<p>Algún pájaro que cruza<br />
En las tinieblas perdido<br />
Lanza fúnebre graznido<br />
Al ir de su nido en pos.</p>
<p>Y al extinguirse perdido<br />
Que al corazón pone susto,<br />
Canta el tecolote adusto<br />
En el ruinoso torreón.</p>
<p>Negro toldo cubre el cielo,<br />
Y al soplo del viento frío<br />
Gimen los sauces del río<br />
Con quejumbroso rumor.</p>
<p>Lúgubre la noche está<br />
Y en su fondo Pavoroso<br />
Brota a veces luminoso<br />
Un relámpago fugaz.</p>
<p>La silueta del trapero<br />
Que a la ventura de Dios;<br />
Va de la fortuna en pos<br />
Hasta vencer o morir.</p>
<p>Mas a medida que avanza<br />
Su valor se debilita<br />
Y es dueño de honda cuita<br />
Su angustiado corazón.</p>
<p>Avanza pues presuroso<br />
Aquel hombre de faz yerta,<br />
Y al fin se mira en la puerta<br />
Del tenebroso panteón.</p>
<p>Allí con mortal congoja,<br />
La hora fatal aguarda;<br />
Hora que tal vez no tarda<br />
En sonar en el reloj.</p>
<p>Por fin de repente suenan<br />
Doce lentas campandas,<br />
Cuyas notas compasadas,<br />
Vibran con sordo rumor.</p>
<p>Notas lentas y solemnes<br />
Cuyo sonido retumba<br />
Como el eco de una tumba<br />
Con quejumbroso rumor.</p>
<p>Por fin a esperar se pone<br />
Y sin grande dilación<br />
Las puertas de aquel panteón<br />
Se abren de par en par.</p>
<p>Cruza el dintel el fantasma<br />
Mudo, rígido y sombrío<br />
Como el sepulcro frío<br />
Y horrible aborto de horror.</p>
<p>Lleva cubierta la faz<br />
con negro y tupido velo<br />
Y arrastrando por el suelo<br />
Lleva también el sudario.</p>
<p>Aguilar, de espanto yerto<br />
Y erizado su cabello<br />
Con agitado resuello,<br />
Corre tras de la visión.</p>
<p>Y haciendo un supremo esfuerzo<br />
Cual si jugara la vida<br />
Con voz despavorida<br />
De esta manera le hablo:</p>
<p><em>&#8220;De parte de Dios te pido<br />
&#8220;Me digas cómo te llamas<br />
&#8220;Si penas entre las llamas<br />
&#8220;O vives aquí entre nos.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Qué buscas por estos sitios<br />
&#8220;Donde a los vivos espantas?<br />
&#8220;Si tienes talegas cuántas<br />
&#8220;Me podrías proporcionar?&#8221;</em></p>
<p>&#8220;<em>Me llamo Perico Zúrrez.</em>&#8221;<br />
Dijo el fantasma en secreto,<br />
&#8220;<em>Fuí en la tierra buen sujeto<br />
</em> &#8220;<em>Muy puto mientras viví.</em>&#8221;</p>
<p>&#8220;<em>Ando ahora penando aquí<br />
</em> &#8220;<em>En busca de algún profano<br />
</em> &#8220;<em>Que con la fuerza del ano<br />
</em> &#8220;<em>Me arremangue el mirasol.</em>&#8221;</p>
<p>&#8220;<em>El favor que yo te pido<br />
</em> &#8220;<em>Es un favor muy sencillo,<br />
</em> &#8220;<em>Que me prestes el fundillo<br />
</em> &#8220;<em>Tras del que ando tiempo ha.</em>&#8221;</p>
<p>&#8220;<em>Las talegas que tu buscas<br />
</em> &#8220;<em>Aquí te las traigo colgando,<br />
</em> &#8220;<em>Ya te las iré arrimando<br />
</em> &#8220;<em>A las puertas del fogón.</em>&#8221;</p>
<p>Lleno de sorpresa quedó<br />
El pobrecito trapero<br />
Y enchando al suelo el sombrero,<br />
El infeliz exclamó:</p>
<p><em>&#8220;Por vida del Rey Clarión<br />
&#8220;Y de la madre de Gestas<br />
&#8220;¿Qué chingaderas son estas,<br />
&#8220;Que me suceden a mi?&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Yo no se lo que me pasa.<br />
&#8220;Pues ignoro con quien hablo,<br />
&#8220;Este cabrón es el diablo<br />
&#8220;O mi compadre José.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Buena fortuna me hallé<br />
&#8220;En esta tierra de brutos,<br />
&#8220;Donde los muertos son putos<br />
&#8220;¿Que garantías tengo yo?&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Lo que me suceda a mí<br />
&#8220;Es para perder el seso;<br />
&#8220;Si los muertos piden cieso<br />
&#8220;¿Los vivos que pedirán?&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Venir de lejanas tierras<br />
&#8220;A buscar aquí la vida<br />
&#8220;Y mi suerte maldecida<br />
&#8220;Me depara un trance atroz.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;No tener yo mas alhaja<br />
&#8220;Que la alhaja del fundillo<br />
&#8220;Y me la pide este pillo<br />
&#8220;Que dice que ya murió.</em></p>
<p><em>&#8220;Esto es cuanto puede verse<br />
&#8220;Por las crestas del Demonio<br />
&#8220;Si lo aflojas Apolonio<br />
&#8220;De aquí sin culo te vas.&#8221;</em></p>
<p>Así el trapero exclamó<br />
Muy pensativo y mohíno<br />
Del pueblo tomó el camino<br />
Y en sus calles se perdió.</p>
<p>Y es fama que cuando oye<br />
Que hablan del aparecido<br />
Receloso y confundido<br />
Se pone una mano atrás.
</p>
<p style="font-weight: bold; font-style: italic">MORALEJA</p>
<p>Lector: Si alguna vez<br />
Y por artes del Demonio<br />
Te vieres como Apolonio<br />
En crítica situación.</p>
<p>Si tropiezas acaso<br />
Con alguna ánima en pena,<br />
Aunque te diga que es buena<br />
No te confíes jamás.</p>
<p>Y por vía de precaución<br />
Llévate como cristiano<br />
La cruz bendita en la mano<br />
Y en el fundillo un tapón.</p>
<p>________________________</p>
<p>Ahora ya saben por qué Juan Rulfo renegaba de su pueblo&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://cuarentaydos.org/2006/12/05/por-vida-del-rey-clarion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pizza How-to: la receta original.</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/11/04/pizza-how-to-la-receta-original/</link>
		<comments>http://cuarentaydos.org/2006/11/04/pizza-how-to-la-receta-original/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 Nov 2006 01:05:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia Universal]]></category>
		<category><![CDATA[Historia del Mundo al Molcajete]]></category>
		<category><![CDATA[Las Recetas de Don Pastrami]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lidercorp.com/42/?p=776</guid>
		<description><![CDATA[Si alguien cree que la pizza tiene su origen en Italia, corre el riesgo de que un griego les aplique una experta llave de lucha por decir semejante burrada. Esto, porque se supone que los griegos inventaron un pan, grueso, duro, y sabroso, con hierbas y algunas veces queso, que servÃ­a como plato primero y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si alguien cree que la pizza tiene su origen en Italia, corre el riesgo de que un griego les aplique una experta llave de lucha por decir semejante burrada. Esto, porque se supone que los griegos inventaron un pan, grueso, duro, y sabroso, con hierbas y algunas veces queso, que servÃ­a como plato primero y como postre al final, hÃºmedo por los platillos que se colocaban sobre ellos. Su nombre pronunciado en espaÃ±ol es plakuntos, que podemos traducir como platÃ³n en espaÃ±ol, y que significa&#8230; placenta.</p>
<p><span id="more-776"></span></p>
<p>Los egipcios son capaces de golpear a los griegos si Ã©stos se adjudican el origen de dicho pan, porque ellos ya cocinaban (es un decir) una especie de pan similar, que rellenaban con hierbas finas y miel o queso (y a veces miel y queso), que dejaban sobre piedras calientes para que se cocinara. Como los egipcios tambiÃ©n solÃ­an agregarle un poco de arena a los granos que molÃ­an para obtener harina, ya se imaginarÃ¡n lo apetitoso que es ese platillo.</p>
<p>Los griegos conocieron ese intento de pan, lo elevaron a alturas gastronÃ³micas delicadas, y eliminaron la arena y las piedras de la receta egipcia. Su pan, horneado, estaba aderezado con una selecciÃ³n de aceite de oliva, hierbas finas en polvo o entero (si estaban frescas) y algunas veces queso. Se dejaba secar un poco para que perdiera su humedad, y los plakuntos estaban listos para recibir encima viandas delicadas como broquetas y hojas de parra rellenas que acompaÃ±aban con vino resinoso&#8230; si al final de la comilona seguÃ­as con hambre, te podÃ­as comer el platÃ³n, lleno de sabor y mÃ¡s blandito por los jugos exudados por los alimentos colocados encima suyo.<br />
Los romanos adoptaron pronto los plakuntos como comida por sÃ­ misma, y lo llevaron a la penÃ­nsula itÃ¡lica. AllÃ¡ se le modificÃ³ radicalmente la receta, pero una de las formas mÃ¡s antiguas puede identificarse aÃºn hoy en dÃ­a como la focaccia, ese pan  sazonado con aceite de oliva y hierbas, a veces con queso y carne, a veces con vegetales. El focaccia es tan similar a la masa de pizza original que a veces se usa para hacer pizza, sin que lo sea. Una diferencia fundamental entre ambos es el nÃºmero de ingredientes que lleva la masa. La masa para pizza sÃ³lo puede llevar cuatro ingredientes, mientras que la masa del focaccia lleva seis.</p>
<p>La pizza, tal y como la conocemos, apareciÃ³ despuÃ©s del Renacimiento, segÃºn mis datos por el aÃ±o 1800, cuando los jitomates americanos fueron reconocidos como un alimento sabroso y no como un veneno en bolitas rojas. El pomodoro (tomate en italiano) se integrÃ³ a la dieta italiana de manera oficial alrededor del aÃ±Ã³ 1762, minuto mÃ¡s, minuto menos, cuando un tal Lazzaro Spallanzani descubriÃ³ que un extracto de carne con tomate, calentado en un frasco y tapado, permanecÃ­a mucho tiempo sin echarse a perder. HabÃ­a nacido por fin una salsa de tomate italiana&#8230;</p>
<p>Para el aÃ±o de 1830 la pizza, que no era mÃ¡s que la masa base, con hierbas finas, aceite de oliva y tomate, queso o anchoas, se vendÃ­a en las calles. En el aÃ±o de 1830 se abre un parteaguas en la historia, cuando abre sus puertas la Antica Pizzeria Port&#8217;Alba. AÃºn estÃ¡ activa en el nÃºmero 18 de la Via Port&#8217;Alba, en NÃ¡poles, Italia, y deberÃ­a ser un sitio obligatorio de visita para quienes gustan de una buena pizza y de la Historia.</p>
<p>La pizza autÃ©ntica es un platillo muy sencillo de realizar, y de hecho, les voy a enseÃ±ar cÃ³mo hacerlo. Lo primero que tienen que hacer es olvidarse de todo lo que saben de las pizzas hoy en dÃ­a. La autÃ©ntica, la original, la Ãºnica pizza, tal como la define la <font face="Arial">Associazione Verace Pizza Napoletana,</font> empieza con cuatro ingredientes: levadura, agua, harina y sal. Nada mÃ¡s. Cualquier otra cosa en la pizza y no tendremos la autÃ©ntica pizza.</p>
<p>Se toman 2 cucharaditas de levadura en polvo, se mezclan con un poco de agua tibia (de 38 a 42 grados Celcius)  para formar una masa cremosa, y se mezcla hasta que la levadura se disuelva. En un platÃ³n aparte se colocan 4 tazas de harina fina y 1 cucharadita de sal, y se mezclan perfectamente. Se agrega poco a poco una y media tazas de agua, mezclando para que la masa quede homogÃ©nea, para luego agregar la levadura. Para eliminar las burbujas gruesas que se formarÃ¡n inevitablemente, se golpea la masa contra la mesa, aunque los pizzaioli (los maestros pizzeros italianos) suelen lanzar la masa al aire y estirarla en la parte del cuerpo en la cual se unen el tÃ³rax y el brazo sin llegar a ser el sobaco. Esto sÃ³lo lo pueden hacer los profesionales, ya que de otra manera se corre el riesgo de que la pizza huela a desodorante y reciba concentraciones inusuales de queratina&#8230; o cosas peores. Amasen la masa unos 10 minutos, hasta que quede elÃ¡stica. La masa, una vez que estÃ¡ perfecta, se deja reposar (tapada con una servilleta de tela o cosa similar, para que no le caigan cosas extraÃ±as encima) hasta que aumente su volumen al doble, mÃ¡s o menos una hora y media. Acto seguido, precalentaremos el horno a unos 250 grados Celcius, tomaremos nuestra masa, la extenderemos en un molde apropiado (que puede ser desde circular hasta cuadrado, pasando por otra multitud de figuras geomÃ©tricas bidimensionales) de manera que satisfaga nuestro gusto personal de largo, alto, y grosor, (aunque la pizza napolitana autÃ©ntica no debe exceder los 3 milÃ­metros de masa y debe ser formada a mano) y prepararemos la pizza.</p>
<p>Existen tres recetas bÃ¡sicas de pizza, que son la napoletana (o marinara), la ripieno (o calzone) y la fromaggio e pomodoro, mas una cuarta, la Margherita, que no es autÃ©ntica autÃ©ntica pero sÃ­ muy importante, y lo explicarÃ© mÃ¡s adelante.<br />
La pizza marinara (o napoletana) es, esencialmente, cubrir la masa con aceite de oliva, oregano, ajo finamente picado, y tomates en rebanadas, dos o tres  de buen tamaÃ±o bastarÃ­an para cubrir toda la pizza. ObsÃ©rvese bien que dije tomates en rebanadas, y no salsa de tomate. Y tampoco aÃ±adimos queso. Ha caÃ­do el primer mito: la pizza no siempre lleva queso. Esta pizza es deliciosa y sabrosÃ­sima, en especial si se le agregan algunas hojas de albahaca fresca al momento de meterla al horno.<br />
La pizza ripieno es muy popular en mi natal Sicilia, donde la conocemos como calzone. Lo que tenemos que emplear es aceite de oliva, salami y queso ricotta, fior-di-latte, o de preferencia, mozzarella. Alerta: la mozzarela autÃ©ntica se hace con leche de bÃºfalo mojado &#8211;perdon&#8211; bÃºfalo de agua y cualquier otra clase de leche no harÃ¡ autÃ©ntica mozzarella, pero hay sustitutos muy sabrosos. Esta pizza se dobla para formar una empanada, y se cierran los bordes a mano haciendo una especie de nuditos con los dedos, pellizcando la masa. Ha caÃ­do otro mito mÃ¡s: la pizza no siempre es redonda.</p>
<p>La pizza de formaggio e pomodoro no es mÃ¡s que simple  masa con aceite de oliva, tomate en rebanadas, y cubierta por una generosa cantidad de queso parmesano, el cual se dejarÃ¡ gratinar encima de la pizza con unas hojas de albahaca. Delicioso, oh, sÃ­ que lo es&#8230; especialmente el que preparaba Giuseppe del Piero en estos lares&#8230; Giuseppe, te nos fuiste, pero estÃ¡s permanentemente en nuestros corazones, en especial en el colesterol pegado a las coronarias&#8230; ejem&#8230; ya me estoy alejando del relato una vez mÃ¡s. ContinÃºo.<br />
Nos queda la Ãºltima pizza, la Margherita. Ã‰sta pizza fue hecha en 1889 en honor de un viaje que hicieron a NÃ¡poles un caballero muy importnte llamado Umberto Rainerio Carlo Emanuele Giovanni Maria Ferdinando Eugenio (mÃ¡s conocido como el Rey Humberto I) y su consorte, Margherita Teresa de Saboya (mÃ¡s conocida como la Reina Margarita). Para agasajar a los reyes, un pizzaolo de nombre Rafaele Esposito, que trabajaba en la Pizzeria di Pietro e Basta Cosi (que actualmente se llama Pizzeria Brandi, y que es tambiÃ©n un lugar obligado para los amantes de la buena mesa y la historia: ahÃ­ hay una nota de agradecimiento de Galli Camillo, jefe de llaves de la Casa de Saboya), tuvo la genial idea de confeccionar una pizza que permitiera que los reyes llevaran el patriotismo por dentro, y de paso hacerle la barba al Rey, pero sobre todo, a la Reina. Humberto I fue el primero en llamarse monarca de Italia, al contrario de lo que sugerÃ­a la tradiciÃ³n, que era el ser el IV rey en llevar el nombre de Humberto en Saboya. Su bandera, con los colores verde, blanco y rojo (como la mexicana, pero sin Ã¡guila, serpiente ni nopal), fue tomada por Esposito como inspiraciÃ³n para su creaciÃ³n: una pzza con el rojo de los tomates, el blanco del queso mozzarella, y el verde de las hojas de albahaca frescas, colocadas en la masa de la siguiente forma: sobre la masa, aceite de oliva, tomates en rebanadas gruesas colocadas de tal manera que se encuentren 12 sobre la masa, entre ellos, abundantes filetes de mozzarella, sobre ellos, ocho hojas de albahaca, y al horno. Importante destacar que la pizza Margherita no lleva ajo, al contrario que la Marinara, dicen las malas lenguas que porque a la Reina no le gustaba. Una nota histÃ³rica adicional: el sucesor de Humberto I fue Victor Manuel III, hijo suyo, al cual debe Francia la posesiÃ³n de la isla Clipperton en un asunto que comentÃ© anteriormente.</p>
<p>La pizza es muy fÃ¡cil de adaptar. Por ejemplo, para crear una autÃ©ntica pizza Quattro Stagioni como la que se consume en Roma, colocamos una cama de queso mozzarella, tomates, y aceite de oliva, sobre los cuales se colocan cuatro secciones independientes de champiÃ±ones, alcachofas, jamÃ³n cocido y aceitunas, cada uno representando una estaciÃ³n del aÃ±o en que es posible consumir esos alimentos. Algunos lugares incluso cambian el jamÃ³n cocido por jamÃ³n crudo (para que se cocine en el horno) y agregan medio huevo duro con mucha pimienta en ese mismo sector.<br />
Los inmigrantes italianos llevaron la pizza a AmÃ©rica y se olvidaron de la receta original. AsÃ­, para hacer pizza, muchos de estos inmigrantes optaron por confeccionar la masa de pizza con una variaciÃ³n de la receta de la focaccia (la cual agrega un poco de aceite de oliva y azÃºcar a la mezcla) y utilizando una salsa espesa de tomate en lugar de tomates rebanados, todo lo cual modifica el gusto de la pizza. La masa tradicional al estilo americano lleva 1 cucharadita de azÃºcar, 1 cucharada de levadura seca, 2 cucharadas de aceite de oliva (o en su defecto, mantequilla derretida), tres y media tazas de harina, una taza de agua tibia y media cucharadita de sal.  Para preparar esta masa, se disuelve el azÃºcar en el agua, se agrega la levadura, se mezcla y se deja reposar hasta que estÃ© espumoso (unos 10 minutos bastan). Se aÃ±ade el aceite de oliva, taza y tres cuartos de harina, y la sal, amasando hasta obtener una consistencia pegajosa. Luego, sobre una superficie plana y limpia, se espolvorea el resto de la harina, se extiende la masa, y se mezcla poco a poco hasta obtener una masa elÃ¡stica y ligera. Llegado a este punto, dejaremos reposar la masa hasta que aumente un 50% su tamaÃ±o (unos 15 minutos) y entonces la poncharemos, es decir, la golpearemos en el centro para eliminar las burbujas de aire, formaremos un cÃ­rculo con la masa y dejaremos reposar otros 10 minutos, a que crezca un 33% mÃ¡s.</p>
<p>Esta masa, como ya no es la original, podemos extenderla con un rodillo de madera, pero lo mejor es usar las manos para que quede a nuestro gusto, y la colocamos sobre un molde. Acto seguido, la llenaremos de salsa. La salsa bÃ¡sica, utiliada por muchas pizzerÃ­as, es bastante sencilla.  Necesitamos unos 180 gramos de pasta de tomate (una lata de purÃ© de tomate espeso y sazonado basta), taza y media de agua tibia, un tercio de taza de aceite de oliva virgen extra, 2 dientes de ajo picados finamente, media cucharadita de orÃ©gano seco, media cucharadita de albahaca seca, media cucharadita de romero seco, y sal y pimienta al gusto, en mi caso, un cuarto de cucharadita de sal y media de pimienta negra molida. Se mezcla la pasta de tomate, el agua, y el aceite hasta que queden homogÃ©neos. Se aÃ±ade el ajo, la sal, la pimienta, el orÃ©gano, el romero y la albahaca a la mezcla, y una vez que queden bien mezclados, se prueba. Si quedÃ³ muy espeso, agreguen mÃ¡s agua; si quedÃ³ muy aguado, aÃ±adan mÃ¡s pasta de tomate. No es necesario cocinar esta salsa, de manera que se agrega directamente a la masa y se reparte bien. Encima de esta salsa colocaremos los ingredientes que deseamos. Para prepara una pizza a la quebecoiÃ§e colocaremos una cama de queso mozzarella rayado, y filetes delgados de lomo canadiense (mundialmente conocido como tocino de lomo), pepperoni y champiÃ±ones. La pizza Hawaii, que irÃ³nicamente no se consume en esas islas, consiste en una cama de salsa de tomate y queso sobre el cual se colocan desperdigados tocino canadiense o jamÃ³n cocido y trozos de piÃ±a.</p>
<p>Pero no sÃ³lo la pizza sirve como alimento principal. Una pizza tambiÃ©n puede ser un postre. Este es el caso de la Pizza Emperador, y su variante internacional, la Pizza Oreo. Ã‰stas son pizzas dulces y tÃ©cnicamente no son pizzas, pero se parecen mucho y son un postre excelente para Ã©pocas en las que uno no se preocupa por si va a engordar o no sino hasta al dÃ­a siguiente de la comilona&#8230; o en verano, por quÃ© no.<br />
Para esto necesitamos variar dramÃ¡ticamente la receta, y nos olvidaremos de las hierbas finas, del ajo, los quesos y los tomates. La masa es dulce, y lleva taza y tres cuartos de harina cernida, media cucharada de levadura de cerveza, Una cucharada y media de azÃºcar mas media cucharadita, una cucharada de mantequilla derretida, un cuarto de cucharadita de sal, un huevo, media cucharada de esencia de vainilla, media cucharada de ralladura de limÃ³n o de naranja y media cucharada de canela molida.</p>
<p>Disolveremos la media cucharadita de azÃºcar en media taza de agua tibia, agregamos la levadura y mezclamos un poco; dejamos reposar 10  minutos (o hasta que suelte espuma), y la integramos a la mantequilla, la mitad de la harina, la sal, el huevo sin la cÃ¡scara (a menos que necesiten el calcio), la cucharada y media de azÃºcar, la vainilla, la ralladura de limÃ³n y la canela en polvo, y batimos hasta obtener una masa pegajosa, momento en el cual comenzaremos a integrar el resto de la harina hasta obtener una pasa firme y elÃ¡stica, la cual dejaremos reposar unos 30 minutos. Cuando vean que empieza a crecer (mÃ¡s o menos a los 15 minutos) pueden ponchar la masa para que salgan las burbujas mÃ¡s grandes de aire. En este momento tomaremos la masa, la extenderemos en un molde apropiado, y la hornearemos unos 15 minutos a 200 grados centÃ­grados.</p>
<p>Durante el tiempo de espera podremos hacer la &#8220;salsa blanca&#8221;. Necesitamos un sobre de grenetina sin sabor, el cual hidrataremos en un cuarto de taza de agua tibia. dejaremos reposar durante unos 10 minutos, y la disolveremos poniÃ©ndola en baÃ±o marÃ­a ya sea sobre la estufa o en el microondas. Paralelamente batiremos 380 gramos de queso crema, una cucharadita de esencia de vainilla, un cuarto de taza de leche y media taza de azÃºcar, y cuando quede bien homogÃ©nea la mezcla agregaremos la grenetina y taza y media de crema batida frÃ­a, incorporando todo con un movimiento envolvente. Una vez hecho esto, necesitaremos el toque final.</p>
<p>Ya con la masa horneada y con la &#8220;salsa&#8221; bien incorporada, es tiempo de colocar una cama de queso crema, y cubriremos con una cama de galletas, y luego con queso crema, y luego con galletas, y asÃ­ sucesivamente hasta que se nos acaben la salsa de queso crema y las galletas. Generalmente necesitaremos dos y media tazas de galletas Emperador, aunque si no hay esa marca en particular, pueden usar Oreos o cualquier otra galleta de chocolate tipo sandwich. Se admiten galletas de vainilla, capuchino, fresa y nuez, entre otras. Pueden ir partidas en trozos, enteras, o mejor aÃºn, en tamaÃ±o mini. Guarden siempre una galleta entera para colocarla hasta arriba, en posiciÃ³n desafiente, enterrada hasta la mitad y desplazando a las demÃ¡s. Ã‰sta pizza que no es pizza ya no regresa al horno, sino que va al refrigerador, donde se quedarÃ¡ hasta que el queso se solidifique. Un gran postre, sin duda alguna. Si temen que tanta azÃºcar les de un coma diabÃ©tico, pueden reemplazar el azÃºcar por edulcorante similar bajo en calorÃ­as. Recomiendo la marca Splenda, y desaconsejo firmemente la marca Canderel.</p>
<p>Y buen provecho, jÃ³venes&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://cuarentaydos.org/2006/11/04/pizza-how-to-la-receta-original/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Recordando a Bisonte Lobo</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/10/28/recordando-a-bisonte-lobo/</link>
		<comments>http://cuarentaydos.org/2006/10/28/recordando-a-bisonte-lobo/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 28 Oct 2006 22:30:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia del Mundo al Molcajete]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lidercorp.com/42/?p=759</guid>
		<description><![CDATA[Hay un lago, allÃ¡ en el norte, en la regiÃ³n donde en invierno hace mucho frÃ­o y en verano hace mucho calor, y hay agua hasta por debajo de las piedras, y donde los bisontes corren libres por las planicies, y donde habitan los sioux y los iroqueses, que debe su nombre a un suceso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hay un lago, allÃ¡ en el norte, en la regiÃ³n donde en invierno hace mucho frÃ­o y en verano hace mucho calor, y hay agua hasta por debajo de las piedras, y donde los bisontes corren libres por las planicies, y donde habitan los sioux y los iroqueses, que debe su nombre a un suceso singular que inspirÃ³ a hombres y mujeres de todo el mundo, incluido William Shakespeare, que adaptÃ³ la historia al teatro con el nombre de Romeo y Julieta.</p>
<p><span id="more-759"></span></p>
<p>El nombre de Ã©l era <em>Gran Bisonte De Grandes Cuernos Que Cuida A La Manada De Los Ataques De Los Lobos</em>, y le decÃ­an <em>Bisonte Lobo</em> para abreviar. Era uno de los guerreros sioux mÃ¡s fuertes, gran cazador, Ã¡gil como puma, con oÃ­do de lobo, fuerza de oso, y valentÃ­a (e inteligencia) de bisonte.</p>
<p>El nombre de ella, en cambio, era Nube de Tormenta, la mÃ¡s bella flor y la doncella mÃ¡s deseada por los iroqueses. NingÃºn varÃ³n en edad de merecer podÃ­a acercÃ¡rsele a la beldad iroquesa si no era con autorizaciÃ³n del jefe de la tribu, que ademÃ¡s era su padre.</p>
<p>Los iroqueses y los sioux eran profundos enemigos. Si uno decÃ­a negro, el otro disparaba una flecha contra su interlocutor. Si otro decÃ­a blanco, el uno lanzaba su poderosa hacha de piedra a su contraparte. En tales condiciones era imposible mantener un diÃ¡logo ya no digamos civilizado, sino un diÃ¡logo a secas.</p>
<p>Y una tarde de crepÃºsculos arrebolados que prometÃ­a una noche de inquietos luceros, Bisonte Lobo iba remando su canoa por el Lago Sin Nombre con rumbo a su campamento, cuando observÃ³ en la otra orilla a Nube de Tormenta, que admiraba la belleza del paisaje. Nube de Tormenta mirÃ³ a Bisonte Lobo, Bisonte Lobo mirÃ³ a Nube de Tormenta, y si existe algo a lo que podemos llamar amor a primera vista, podrÃ­amos utilizar eso como una apropiada descripciÃ³n. Bisonte Lobo regresaba al lago cada que podÃ­a, y lo mismo hacÃ­a Nube de Tormenta. Bisonte Lobo se estableciÃ³ de manera permanente en la otra orilla del lago y hasta se arriesgÃ³ a cruzar el territorio de caza iroquÃ©s para visitar a su amada.</p>
<p>En una de esas ocasiones Bisonte Lobo se cruzÃ³ en el camino de una vieja anciana hechicera piesnegros, a quien le otorgÃ³ su ayuda, y en reciprocidad la anciana le predijo su futuro. En el humo de la fogata la mujer le informÃ³ a Bisonte Lobo que serÃ­a recordado para siempre por su vida y obras cuando encontrara un presagio en el horizonte, acercÃ¡ndose. Y A Bisonte Lobo se le acelerÃ³ el corazÃ³n de emociÃ³n, y regresÃ³ corriendo a brazos de Nube de Tormenta para contarle la noticia.</p>
<p>Ambos amorosos amantes decidieron que la vida no vale nada, no vale nada la vida, decdieron ambos amorosos amantes, y coincidieron en que si ninguna de las tribus aceptaba su uniÃ³n, ellos se irÃ­an con el viento fresco de la madrugada a otras tierras.</p>
<p>Las andanzas de Nube de Tormenta y de Bisonte Lobo llegaron a oÃ­dos de los jefes de ambas tribus. La guerra estaba a punto de declararse, ambos bandos tomaron posiciones en una orilla del Lago Sin Nombre, y esperaron a que el amanecer llegara para acabar con su contraparte. Pero esa noche una autÃ©ntica nube de tormenta se posÃ³ sobre ambos campamentos. Gran Bisonte De Grandes Cuernos Que Cuida A La Manada De Los Ataques De Los Lobos lo tomÃ³ como el presagio que la anciana le habÃ­a predicho, y abandonando la cena que celebraban todos los guerreros sioux para obtener fuerzas para el siguiente dÃ­a, alistÃ³ su canoa y se preparÃ³ para cruzar el Lago sin Nombre, para irse con su amada a mejores tierras. Nube de Tormenta lo esperaba en la otra orilla, cuando la nube de tormenta descargÃ³ su furia sobre el Lago Sin Nombre. Primero fue la lluvia, que comenzÃ³ a llenar de agua la canoa pero eso no amedentrarÃ­a a Bisonte Lobo. Y la lluvia y el viento arreciaron y Bisonte Lobo se vio en la dolorosa decisiÃ³n de regresar o de continuar, y decidiÃ³ continuar. La canoa se fue al fondo del Lago, pero Bisonte Lobo continuÃ³ nadando, a pesar de la dureza del oleaje. Pronto el frÃ­o del agua y la dureza del clima minaron la resistencia de Bisonte Lobo, y Ã©ste sintiÃ³ desfallecer, pero decidiÃ³ continuar, y mientras la tormenta arreciaba, un rayo cayÃ³, iluminando a Bisonte Lobo que luchaba por llegar a la otra orilla del lago&#8230;<br />
El cuerpo del valeroso guerrero fue visto flotando plÃ¡cidamente en el lago a la maÃ±ana siguiente. La guerra se cancelÃ³ y ambos bandos por Ãºnica ocasiÃ³n y sin que se considerase precedente, decidieron darle un nombre en comÃºn al lago que sirviera como homenaje a Gran Bisonte De Grandes Cuernos Que Cuida A La Manada De Los Ataques De Los Lobos y como recuerdo y advertencia a las futuras generaciones de lo sucedido en ese lugar.</p>
<p>Y asÃ­, el Lago Sin Nombre adquiriÃ³ su nombre actual, por el cual es conocido en el Mundo Entero: <em>Lago del Pendejo</em>&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://cuarentaydos.org/2006/10/28/recordando-a-bisonte-lobo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Rediezcubrimiento de AmÃ©rica</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/10/16/el-rediezcubrimiento-de-america/</link>
		<comments>http://cuarentaydos.org/2006/10/16/el-rediezcubrimiento-de-america/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Oct 2006 22:04:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia del Mundo al Molcajete]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lidercorp.com/42/?p=749</guid>
		<description><![CDATA[1492, en un lugar conocido como Palos, que muchos aÃ±os despuÃ©s estarÃ­a en Huelva y serÃ­a conocido como Palos de la Frontera, se embarcÃ³ un italiano medio loco llamado Christopher Robin Columbus New MÃ©xico, (a) &#8220;Er NiÃ±o de los Huevos.&#8221; Pero empecemos por el principio.
 AllÃ¡ en Castilla, los Reyes CatÃ³dicos, don Fernando y doÃ±a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>1492, en un lugar conocido como Palos, que muchos aÃ±os despuÃ©s estarÃ­a en Huelva y serÃ­a conocido como Palos de la Frontera, se embarcÃ³ un italiano medio loco llamado Christopher Robin Columbus New MÃ©xico, (a) &#8220;Er NiÃ±o de los Huevos.&#8221; Pero empecemos por el principio.</p>
<p><span id="more-749"></span> <!--fingerprint-->AllÃ¡ en Castilla, los Reyes CatÃ³dicos, don Fernando y doÃ±a Isabel, estaban en la mÃ¡s ruinosa de las bancarrotas tras expulsar a los moros de EspaÃ±a y montar la primera cadena nacional de televisiÃ³n. En eso estaban cuando llegÃ³ un italiano, de bigotito recortado, pelo engominado y ropas elegantes, a pedir audiencia con su majestad. VenÃ­a a ofrecerle un trato al Rey, consistente en una pastillita azul de su invenciÃ³n y a la que el italiano le atribuÃ­a la curiosa propiedad de &#8220;levantar a los caÃ­dos en batalla y permitir que regresen a luchar un dÃ­a mÃ¡s.&#8221; Don Fernando no estaba muy interesado aÃºn en dicha pastilla, diciendo que todavÃ­a su ejÃ©rcito tenÃ­a mucho vigor, pero que le dejara su tarjeta por si algÃºn dÃ­a se ofrecÃ­a algo. Don Christpher Robin pasÃ³ entonces al plan B, y le dijo a doÃ±a Isabel que conocÃ­a tierras maravillosas donde el sol era dorado, el mar azul, las arenas blancas, y cientos de negros serviciales llevaban constantemente daiquirÃ­s y piÃ±as coladas mientras le daban un masaje relajante y adelgazante. Evidentemente doÃ±a Isabel se interesÃ³, sobre todo por la parte del masaje reductivo, y pidiÃ³ informes detallados de dicho lugar.</p>
<p>ProcediÃ³ Christopher Robin a extender una serie de mapas, astrolabios, sextantes, compases, reglas, escuadras y un huevo duro con mucha pimienta, este Ãºltimo parte de su desayuno pero no se habÃ­a podido comer. Le mostrÃ³ a doÃ±a Chabela la localizaciÃ³n de una serie de tiempos compartidos, y una serie de fotografÃ­as y folletos en color.<br />
&#8211;Â¿Y cÃ³mo se llaman estas islas, don CrÃ­stofer? &#8211;dijo doÃ±a Isabel.<br />
&#8211;Algunos les dicen las Antillas, otros le dicen el Caribe&#8230;<br />
&#8211;OlvÃ­dese del Caribe &#8211;dijo don Fernando tomando un folleto en que aparecÃ­an unas morenas de muy buen ver y mejor tocar&#8211; Â¿cÃ³mo se llega a las indias?<br />
&#8211;Navegando para allÃ¡, su majestÃ¡&#8230;<br />
&#8211;CoÃ±o, hubiÃ©ramos empezado por ahÃ­, Â¿cuÃ¡ndo partimos? Â¿El boleto incluye una de esas pastillitas que me mostrÃ³ antes?<br />
&#8211;Normalmente no, MajestÃ¡, pero por ser ustÃ© harÃ© una excepciÃ³n &#8211;y le alargÃ³ un frasquito.</p>
<p>Fernando empeÃ±Ã³ hasta la camisa (decidiÃ³ que harÃ­a el viaje en traje de baÃ±o) y doÃ±a Isabel todas sus joyas (querÃ­a comprarse nueva joyerÃ­a allÃ¡, aprovechando que el oro estaba a la baja) y se largaron desde el puerto de Palos con direcciÃ³n al Caribe. Al ver las naves en las que iban a partir, Isabel preguntÃ³ cÃ³mo se llamaban los barcos, mientras que Fernando (que segÃºn las crÃ³nicas estaba mirando para otro lado) exclamaba &#8220;Santa MarÃ­a, quÃ© Pinta tiene la NiÃ±a.&#8221; Evidentemente, los deseos del Rey eran Ã³rdenes y las naves pasaron a llamarse la NiÃ±a, la Pinta y la Santa MarÃ­a. Embarcaron y salieron del puerto de Palos el 3 de agosto de 1492, pero aprovechando viaje doÃ±a Isabel insistiÃ³ en que se desviaran a visitar a su comadre doÃ±a Beatriz de Bobadilla en La Gomera, en las islas Canarias. De ahÃ­ salieron el 6 de septiembre y se dirigieron a la tercera estrella a la derecha y de frente hasta el amanecer, cantando algo que sonaba a &#8220;Igual que en viejos tiempos las velas ya se apagan&#8230;&#8221;</p>
<p>Pero lo malo es que el ayudante de Christpher Robin, un inglÃ©s chaparro y peludo de nombre Gwynner Thoupoo (a quien le decÃ­an el Osito), que era el que tenÃ­a a su cargo los mapas y demÃ¡s instrumentos, habÃ­a confundido kilÃ³metros con leguas y el viaje parecÃ­a interminable. Y los Reyes empezaron a cansarse y a molestar todos los dÃ­as con la cantileta de &#8220;Â¿A quÃ© hora llegamos?&#8221; Y lo que es peor es que a don Christopher Robin le empezaron a dar dolores de cabeza y mareos constantes, por lo que su primer oficial, don Juan de la Cosa, le mantenÃ­a una constante provisiÃ³n de aspirinas y dramamine, a la vez que le tenÃ­a a don Fernando una abundante provisiÃ³n de pastillitas azules que pagaba doÃ±a Isabel en efectivo.</p>
<p>Una tarde, desesperado, don Christopher convocÃ³ a junta general, y le informÃ³ a todos los tripulantes de la Pinta, la Ã‘iÃ±a y la Santa MarÃ­a que le otorgarÃ­a un premio de 100 redoblones (que eran unas curiosas monedas de cuatro veces el valor de un doblÃ³n y que hacÃ­an un sonido extraÃ±o al caer) a quien descubriera tierra. Y acto seguido regresÃ³ a sus habitaciones, verde del mareo y con un dolor de cabeza taladrante.</p>
<p>Don Juan de la Cosa se habÃ­a quedado sin  Dramamine y sin Aspirinas, y habÃ­a tenido que pedirle provisiones a don MartÃ­n PinzÃ³n, que subiÃ³ a la Santa MarÃ­a una noche con la Ãºnica pastilla que le quedaba y que habÃ­a encontrado en las pertenencias de la tripulaciÃ³n. Don Christopher se la tomÃ³ ni tardo ni perezoso, y pareciÃ³ recuperarse. Se asomÃ³ por la escotilla de su camarote, y comenzÃ³ a gritar &#8220;Â¡Hemos llegado, coÃ±o!&#8221; con una constancia digna de mejores causas.</p>
<p>Don Juan y don Martin se abalanzaron a las otras escotillas para ver dicha maravilla, pero no vieron nada mÃ¡s que unos pocos peces fosforescentes y un par de algas.<br />
&#8211;Pueh no veo nÃ¡, Â¿te da cuÃ©n? &#8211;dijo don Juan, que tenÃ­a un acento espaÃ±ol tan cerrao que por las maÃ±anas tenÃ­a que abrirlo con llave inglesa.<br />
&#8211;Â¡Que sÃ­, coÃ±o, que sÃ­, que ahÃ­ estÃ¡n las luces de los casinos!<br />
&#8211;Â¿Casinos? Â¿donde?&#8211;preguntÃ³ don MartÃ­n, que ya querÃ­a echarse unas partidas de poker con alguien que tuviera dinero.<br />
&#8211;AhÃ­, coÃ±o, ahÃ­, donde dice &#8220;Mirage&#8221; y &#8220;Tropicana.&#8221;<br />
&#8211;PueyÃ³ zigo zinver nÃ¡.<br />
&#8211;Â¿Es que estÃ¡is ciegos, mecagÃ¼entÃ³? Â¡AhÃ­, enfrente, donde estÃ¡n todas las luces de neÃ³n, coÃ±o!<br />
&#8211;Pero Almirante, ahÃ­ no hay nada de luces&#8230;<br />
&#8211;Â¡Estoy rodeado de incompetentes! Â¡Si las luces estÃ¡n clarÃ­simas! Â¡En lugar de haber llegado a las Antillas hemos llegado a las Vegas!<br />
Y en eso se escuchÃ³ claramente a un grumete, un tal Rodrigo de Triana, que gritaba &#8220;Â¡Tierra a la vista! Â¡Tierra a la vista! Â¡Me he ganado los 100 redoblones!&#8221;<br />
&#8211;Â¡Te has ganado una leche, chaval! &#8211;gritÃ³ don Christopher Robin, que tambiÃ©n era muy tacaÃ±o&#8211; Â¡Que la tierra la he visto yo antes y aquÃ­ tengo dos testigos! &#8211;y se puso a dar vueltas mientras bailoteaba y canturreaba algo asÃ­ como &#8220;Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo y cuatro de abril&#8230;&#8221;<br />
El resto de la historia es por todos conocido, pero siempre faltÃ³ un elemento clave para resolver el enigma. Â¿QuÃ© era esa pastillita confiscada que consumiÃ³ el almirante en tan tremendo trance? Tal vez nunca lo sepamos. Lo Ãºnico seguro es que en el frasquito donde estaba almacenada la pastilla estaba inscrita una frase bastante curiosa, que decÃ­a <em>Lyserg SÃ¤ure-DiÃ¤thylamid&#8230;</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://cuarentaydos.org/2006/10/16/el-rediezcubrimiento-de-america/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
