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	<title>cuarentaydos.org &#187; Historia de México</title>
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	<description>Historias de la Famiglia</description>
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		<title>El Telégrafo de Guadalaxara: ejercicios.</title>
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		<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 17:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>

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		<description><![CDATA[Tras una lectura eficaz del Telégrafo de Guadalaxara, responda usted las siguientes preguntas:

¿En qué momento de la Guerra de Independencia se publica El Telégrafo?
¿Qué afiliación política tenía El Telégrafo?
¿Qué punto de vista tenía el autor sobre la Guerra de Independencia que se libraba en México?
¿Qué opinión tiene el autor sobre la Guerra de Independencia que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tras una lectura eficaz del Telégrafo de Guadalaxara, responda usted las siguientes preguntas:</p>
<ol>
<li>¿En qué momento de la Guerra de Independencia se publica El Telégrafo?</li>
<li>¿Qué afiliación política tenía El Telégrafo?</li>
<li>¿Qué punto de vista tenía el autor sobre la Guerra de Independencia que se libraba en México?</li>
<li>¿Qué opinión tiene el autor sobre la Guerra de Independencia que se libraba en España?</li>
<li>¿Qué opinión le merece al autor la actuación de Fernando VII, Miguel Hidalgo, y Napoleón Bonaparte?</li>
<li>A la lectura de los tres pliegos, ¿puede predecirse el resultado de la Guerra?</li>
<li>Con los conocimientos históricos y geográficos actuales, ¿una invasión por Texas hubiese sido factible para que Francia se apropiara de la Nueva España?</li>
<li>Con los conocimientos históricos y geográficos de la época, mas la lectura de los tres pliegos, ¿era la América española una unidad?</li>
<li>Con los conocimientos históricos y geográficos actuales, ¿era la América española una unidad?</li>
<li>Tomando en cuenta lo que ha leído, si usted hubiese vivido en aquella época, ¿se hubiera suscrito a El Telégrafo? ¿Por qué? Tome en cuenta que a un real de a ocho se le llamaba peso y a un real de a cuatro, tostón, y que el real era moneda de cambio legal de facto en los recién independizados Estados Unidos de América, a razón de un dólar por un real.</li>
</ol>
<p>Si bien éste ejercicio debiera ser únicamente para quienes estudian historia conmigo, he decidido abrirlo a todos en internet para conocer sus opiniones. Quienes no sean alumnos míos pueden dejar sus comentarios en ésta página, mis alumnos ya tienen instrucciones precisas de qué, cómo, cuándo y dónde entregar su trabajo, además de en qué idiomas pueden hacerlo.</p>
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		<title>El Telégrafo de Guadalaxara (y 3)</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2009/09/16/el-telegrafo-de-guadalaxara-y-3/</link>
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		<pubDate>Wed, 16 Sep 2009 17:00:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>

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		<description><![CDATA[Tercer y último número de El Telégrafo de Guadalaxara, semanario político del lunes 10 de junio de 1811.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mientras mis compatriotas en México se recuperan de la cruda, aquí en Vancouver nos limitamos a no mojarnos mucho, que el aire ya sopla y el frío arrecia poco a poco. Como además yo hoy trabajo, me limito a dejar aquí el tercer y último número de El Telégrafo, en el que ahora el autor pone como palo de gallinero no sólo a Hidalgo, sino a las Españas que tuvieron contacto con Hidalgo, real o inventado. Ahora, con la ventaja de más de 198 años, me da risa ver cómo escribían, pero en esos tiempos era, como dirían en internet, serious business.</p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-1569"></span>[1]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: right; padding: 0px;"><em>Loripedem rectus derideat, Aetiopem albus.<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />¿Quis tulerit Gracchos de seditione querentes?<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />Iuven.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">Sigue el Artículo sobre la supuesta<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />entrega del Reino a los Franceses.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">¡Entregar la América a los Napoleones, y entregarla los Gachupines! ¡qué desatinó! ¡qué delirio! es, como se explica un gran Prelado Americano, <sup><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110610.htm#kn01">{a}</a></sup> <em>la especie más extravagante que ha podido ocurrir a un cerebro desconcertado.</em> Los Españoles establecidos entre nosotros por su Religión, por sus intereses, por sus parentescos, por sus correspondencias, por sus enlaces de todo</p>
<p id="kn01" style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 1em; text-indent: -1em; text-align: justify; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110610.htm#kp01">{a}</a> Ilmo. Señor Obispo de la Puebla en su Pastoral de tres de Noviembre de 1810.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[2]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">género con los de la Península, deben seguir y han seguido constantemente las mismas miras que han animado a estos. Unos y otros, o por mejor decir toda la Nación, ha jurado solemnemente a la faz del mundo entero, vencer, o morir primero, que sujetarse a la dominación tiránica e injusta del Corso detestable. Ya hace tres años que la Europa pasmada de admiración y de asombro observa atónita el valor, el tesón, la constancia imperturbable con que el Pueblo magnánimo, el pueblo de héroes se está batiendo contra el formidable coloso, sin dar las más ligeras muestras de que llegará jamás a rendirse. Ha padecido hasta ahora terribles reveses, que para cualquiera otro hubieran sido golpes mortales y decisivos; pero a par de sus desgracias y derrotas se ha inflamado su odio contra sus orgullosos insufribles invasores. Ningún oído a las insidiosas propuestas del Tirano, ninguna esperanza de acomodamiento. Vencer, o morir, tal es el voto, tal la resolución heroica de todos los buenos españoles. Evacuación de la España, restitución del amado de nuestros corazones, tales son las únicas bases sobre que escuchará las proposiciones del enemigo.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Pero supongamos que nuestros hermanos de la Metrópoli llegasen a ser completamente subyugados ¿correríamos por eso nosotros algún peligro de padecer la misma infausta suerte? Sólo un ignorante estúpido, sólo un insensato, sólo un Hidalgo podrá decirlo así.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[3]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Escuchémosle, y confundámosle. <em>Luego</em> <sup><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110610.htm#kn02">{b}</a></sup> <em>que el Austria hubo aceptado su vergonzosa paz, y fue ocupada por el intruso Sevilla, sin disparar un cañonazo ¿no amenazó a las posesiones coloniales el más evidente riesgo de ser arrebatadas de tan impetuoso y desecho torbellino? ¿No debimos todos los Americanos, en desempeño de la fe jurada, tomar luego una actitud guerrera, y ponernos en un respetable estado de defensa? ¿Había otro modo de evitar una invasión de los Galos, que el de prepararse a rechazarla con las armas?</em>Los Europeos manteniendo el Reino indefenso <em>¿no han manifestado con esto mismo querer entregarlo al usurpador de la España?</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Americanos: ¿hay algo de substancia en toda esta algarabía? ¿todo este galimatías es otra cosa que un tejido absurdo de falsedades y de disparates los más groseros? Ya ha experimentado el mismo Hidalgo a costa suya, que el Reino no ha estado indefenso ni inerme. Sin traer un solo Regimiento de la Patria Madre, y sin quitar las guarniciones de los puntos que las necesitan, no han faltado al Gobierno veinte mil disciplinados, llenos de valor y lealtad, que bajo las órdenes de los más intrépidos y experimentados jefes han dispersado o derrotado pelotones</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110610.htm#kp02">{b}</a> <em>Desp. N. I.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[4]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">de centenares de miles de Insurgentes. Con la sola fuerza militar que hay en el Reino de pie fijo, que aun en tiempo de paz llega a más de treinta mil hombres, sin contar con los auxilios de la generosa Inglaterra, ¿no estamos perfectamente defendidos contra cualesquiera ataques de afuera? Tal es de ventajosa nuestra situación topográfica, tan resguardados estamos por la misma naturaleza.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">En efecto, «las costas de esta América, como dice un sabio Escritor Español<sup><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110610.htm#kn03">{c}</a></sup>, por el mar del Norte no presentan otro puerto que el de Vera Cruz bien defendido con su Castillo y fortificaciones, y sobre todo con la incomodidad de los nortes, que viniendo a su estación, impiden la permanencia de una escuadra por mucho tiempo en aquellos, parajes. Por la parte del Sur no hay Nación que pueda intentar una formal expedición por los inmensos gastos, y tiempo que exigiría y por los inevitables riesgos a que se vería expuesta. Aún más imposible es la invasión por la provincia de Texas, pues además de la inmensa distancia, no se podría pasar por unos países tan intransitables, y faltos de toda subsistencia, principalmente escaseando en extremo el agua, de lo cual se convencerá fácilmente el que lea los grandes peligros y trabajos</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110610.htm#kp03">{c}</a> Viag. Univ. T. XXVII, pág. 215.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[5]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">que padeció Mr. Pages para hacer este viaje, por que si a un individuo fue tan difícil, para un Ejército sería imposible.»</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Pero si los Europeos radicados, o empleaos en esta América han sido los más violentos enemigos del opresor de la España; si no han tratado jamás de someterse a yugo tan infame, como con el mayor descaro e impudencia se atrevió a fingir el vil calumniador, ¿toda la conducía de este no está publicando a gritos que él se halla manchado can el negro borrón que ha pretendido echar sobre los fieles, e incorruptibles Europeos?</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Es público, es notorio que el rebelde Cura de Dolores mantuvo por espacio de ocho días la más estrecha y criminal correspondencia con el Emisario Francés D&#8217;Almivár, a quien hospedó, y obsequio en su misma casa, en su tránsito para la capital de Nueva España. Nadie duda ya a la sazón que se han interceptado papeles en lengua francesa, minutas, planes, e instrucciones muy parecidas a las que el Corso dio a sus satélites para la invasión de la Madre Patria. Tan satisfechos estaban los infernales franceses de la conmoción que sus viles agentes habían de causar en América, que anticiparon algunos días su noticia, dando por sentado en los papeles de Madrid del mes pasado de Agosto, haberse excitado en ella una gran Revolución. Americanos, tal ha sido la conducta negra y alevosa del intrigante Apóstata</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">[6]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">vendido a los Napoleones, que tomando en sus sucios y abominables labios el nombre adorado de FERNANDO, y fingiéndose vengador de sus agravios, ha sido su más cruel, e implacable enemigo, tratando de robarle la parte más preciosa de sus dilatados e inmensos Dominios.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Indios, Castas, Españoles, Americanos de todas clases, tan dóciles por vuestro carácter y tan susceptibles de cualesquiera impresiones ¡como habéis sido víctimas de vuestra ciega credulidad! ¡como os ha engañado este pérfido! Él fingió pretender la libertad del pueblo Americano, cuando más empeñado se hallaba en forjarle sus cadenas. Él aspiró a la tiranía sin disimulo, ni reboso. Lejos de afectar alguna popularidad en su trato ¡qué desmedido orgullo! ¡qué espíritu tan dominante, y tan enemigo de toda complacencia! ¡qué carácter tan feroz, tan absoluto e imperioso! Los déspotas del Asia son menos duros con sus esclavos. Él se arrogó luego el título de <em>Alteza Serenísima,</em> levantó guardias de Corps, consintió que hasta los mismos Eclesiásticos le hablasen de rodillas, y con la cabeza descubierta. Pero gracias a los Fabios Españoles, gracias a los valientes de Calderón y Urepetiro, que nos han salvado. A ellos les debemos el poder respirar en paz, y dilatar nuestros corazones. Nuestros nietos pronunciarán con respeto y con ternura sus nombres inmortales.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">[7]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">Noticias</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Barca Mayo 29 de 1811. El Señor Don Pedro Celestino Negrete, Comandante General de una de las Divisiones del Ejército de Reserva, dice al M. I. S. General con esta fecha lo siguiente.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 3em; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 3em; text-indent: 0px; text-align: justify; padding: 0px;"><em>Tengo el honor de dar parte a V. S. que esta infatigable División se ha cubierto nuevamente de gloria, derrotando completamente a la gavilla de Ramos, y a los restos de la del Lego Gallaga, cuyos monstruos unidos desde el día 24 tiranizaban horriblemente a este Pueblo y su Jurisdicción.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 3em; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 3em; text-indent: 0px; text-align: justify; padding: 0px;"><em>Tuvieron la temeridad de aguardarnos sobre una Loma inmediata a las casas y a el abrigo de un Cañón con tres mil hombres de a pie, y unos quinientos de a caballo; pero con su Cañón, municiones, algunos fusiles, Lanzas y dos Banderas dejaron en el Campo más de ochocientos muertos, y en el Río incalculable número de ahogados, desde las nueve que empezó la acción hasta las doce que duró el alcance general. La Caballería persigue todavía a los fugitivos por el camino de Atotonilco, y no dejará de hacer mayor mortandad.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 3em; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 3em; text-indent: 0px; text-align: justify; padding: 0px;"><em>Todos los Comandantes, Ayudantes, Oficiales, Sargentos, Cabos y Soldados se han portado con el valor que tantas veces tienen manifestado, y de los cuales remitiré con el detalle de la acción un Estado de los Valientes que han</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 3em; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 3em; text-indent: 0px; text-align: justify; padding: 0px;">[8]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 3em; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 3em; text-indent: 0px; text-align: justify; padding: 0px;"><em>tenido esta nueva ocasión de aumentar su mérito.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 3em; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 3em; text-indent: 0px; text-align: justify; padding: 0px;"><em>Dios guarde a V. S. muchos años. Barca 29 de Mayo de 1811. A las cuatro de la tarde = Pedro Celestino Negrete = Señor General del Ejército de Operaciones de reserva Don José de la Cruz. = P. D. = Ya llegó la Caballería al mando del Capitán Don Luis Quintanar, quien me asegura ha hecho una horrible matanza en los rebeldes fugitivos. = Negrete.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Guadalajara Mayo 31. La tarde de este día, por sentencia de la Junta Ejecutiva Militar, aprobada por el M. I. S. General, han sido pasados por las armas los Insurgentes contumaces Calixto Patiño, Español, vecino de la Hacienda de la<em>Tresquila,</em> José Miguel López, y Juan Sánchez, alias de la Villa, Indios de<em>Tepatitlán,</em> aprehendidos en dicho Pueblo por la Tropa del Rey. Tal es la funesta y desgraciada suerte que espera seguramente a todos aquellos insensatos, que insensibles a la voz paternal del gobierno que los llama al perdón, sigan obstinadamente en el injusto y atroz partido de la Insurrección.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>El Telégrafo de Guadalaxara (2)</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2009/09/15/el-telegrafo-de-guadalaxara-2/</link>
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		<pubDate>Tue, 15 Sep 2009 17:00:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://cuarentaydos.org/?p=1567</guid>
		<description><![CDATA[Segundo número de El Telégrafo de Guadalaxara, semanario político del lunes 3 de junio de 1811]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ésta es la transcripción, con un poco de ortografía modernizada, del segundo número de El Telégrafo. Aquí ya el autor pone como palo de gallinero a don Miguel Hidalgo, demostrando que nadie es inmune a ser vapuleado por la pluma ácida de un autor anónimo. O algo así&#8230; les digo que esto es como una bitácora telaraña (web log) de la época de la Independencia&#8230; Incluso se ven llamados a que comenten, aunque no sé si habría ya insertados anuncios de adsense o cosa similar, digo, ¿no?</p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-1567"></span>[1]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: right; padding: 0px;"><em style="padding: 0px; margin: 0px;">Nec te fallant animi sub vulpe latentes.<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />Horat.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">Concluye el Discurso anterior.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Con el objeto pues de concurrir por nuestra parte a un fin tan interesante, hemos meditado dar a luz este Semanario; impugnando victoriosamente, y sin replica <sup id="kp01" style="padding: 0px; margin: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110603.htm#kn01">{a}</a></sup> todas las cavilaciones, mentiras y embustes contenidos en los papeles que se publicaron por parte de los Insurgentes, en el tiempo que ocuparon y saquearon esta Ciudad, añadiendo todos los artículos concernientes a los reveses que diariamente experimentan los que siguen las ominosas banderas de esta</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110603.htm#kp01">{a}</a> Contamos con el auxilio de los patriotas instruidos que se interesan en la salvación de la Patria, quienes nos favorecerán con sus producciones, que insertaremos con tanta mayor satisfacción y complacencia, cuanto más directamente se encaminen al precioso objeto que nos hemos propuesta en la publicación de esta obra.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[2]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Insurrección monstruosa. El Editor después de haberse mantenido sobre las armas, sosteniendo la causa de la Religión, y de FERNANDO VII, aún después de tomada esta Capital por los enemigos, fue llamado expresamente por el Apóstata precisado y compelido a escribir en favor de una conmoción tan inicua en sus medios, como funesta y espantosa en sus resultados. Esta desgracia que le ha acarreado mortales disgustos, y acibarado la escasa felicidad que disfrutaba, a lo menos le proporcionó el observar los sucesos en la fuente, y hacerle por lo mismo mas a propósito para presentarlos al público en toda su deformidad. El haberse retirado de Hidalgo, y de los Insurgentes de toda clase, luego que pudo hacerlo sin riesgo, retiro que fecha cerca de cinco meses, manifiesta que su corazón estaba muy distante de unirse con aquella facción infernal; de todo lo cual satisfecho el Superior Gobierno, le ha prodigado muestras de la mas señalada benevolencia.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">De la Excomunión fulminada contra Hidalgo<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />por el Santo Tribunal de la Inquisición de México.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Herido el Apóstata con el formidable anatema que lo hacía objeto de todo el odio y execración común, trató luego de relajar, o por mejor decir de quitar toda su fuerza a un resorte que tan poderosamente obraba contra él. No es</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[3]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">posible contener la indignación que irresistiblemente se apodera del lector cristiano y sensato, al ver las miserables cavilaciones y sofismas pueriles con que a falta de razones, pretende eludir el golpe, y alucinar al bajo pueblo. Atribuye al Santo e Ilustrado Tribunal que lo condena, las mismas monstruosas contradicciones en que él incurre; contradicciones que los Jueces Apostólicos no hacen más que referir, y contradicciones en que es forzoso caiga todo espíritu altanero que habiendo una vez sacudido el yugo de la fe se halle abandonado de la mano de Dios, y entregado a toda la incertidumbre y extravíos de su réprobo sentido: ¿Pero quien podrá sufrir la avilantez con que este monstruo de destemplanza y lascivia ha osado acusar al más santo y puro de los Tribunales, de haber <em style="padding: 0px; margin: 0px;">llenado su Edicto de las expresiones más sucias, e indecentes</em>? ¿Quién es el que se atreve hacer semejante reproche? Americanos: avergoncémonos, cubrámonos de confusión a vista de la hidra abominable que el Infierno ha abortado entre nosotros. Cualquiera otro ambicioso, en la situación y circunstancias de Hidalgo se hubiera escondido bajo la máscara del disimulo, ocultando profundamente la corrupción de su corazón. Pero este infame y descarado Sibarita, este Sardanápalo sin honor y sin pudor, en sus marchas, en sus fugas, entre mil sustos y cuidados de toda especie, sin detenerle la consideración de tener fija sobre sí la atención pública, ni servirle de freno</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[4]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">el carácter devoto y religioso del pueblo que lo observa, manifiesta en todo la conducta más inmoral y depravada. Guadalajareños, vosotros sois testigos, y podéis transmitir hasta la posteridad más remota para su asombro y escarmiento, las escenas que visteis en los aciagos meses de Diciembre y Enero. Vosotros diréis haber visto a un Eclesiástico, a un sexagenario descubrir, en la declinación de la edad, y bajo la nieve de las canas, muestras nada equivocas de la voraz e impura llama que lo consumía. Vosotros diréis que le visteis abandonarse a los excesos de la glotonería y de la crápula, asistir al teatro y solazarse con los placeres de la música hasta muy entrada la noche, insultando al dolor público con este escandaloso aparato de alegría y de desorden, y aumentando la aflicción de los que lloraban. ¡Qué doloroso contraste! ¡Qué horrores!</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Este brutal y bárbaro abandono, indicio cierto de una alma baja, sensual, y voluptuosa, era tan notorio, que algunos servidores de la buena causa se atrevieron a clavar once cañones, sin embargo de estar muy contiguos al salón que el tirano habitaba. Sus mismos satélites, hostigados por una parte del insolente orgullo que ostentaba, y por otra de su disipación y descuido trataron en Guanaxoato de formarle consejo de guerra, y deponerlo del rango de primer cabecilla; y bien sabido es el modo con que posteriormente ha sido víctima del odio de sus secuaces, antes que la valiente y leal Tropa de</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[5]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Coahuila le entregase en manos del Gobierno. ¡Terribles, pero justas disposiciones de la providencia! que los monstruos que han causado tantos males, se destruyan unos a otros; y que esta atroz sedición, semejante a Saturno, devore a sus propios hijos.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Tribunal vigilante e incorruptible, Antemural firmísimo de la Religión y del trono, los sarcasmos de los impíos son tu mayor elogio. Un ateo, un monstruo de ferocidad se queja de que le has condenado con precipitación, siendo así que has examinado su causa por espacio de diez años: te llama sanguinario, cuando él mismo ha obscurecido a los Silas y Nerones, y cuando tu, con una humanidad sin ejemplo, lo has tolerado tanto tiempo. Dice que has degenerado de tu instituto, por que trataste de sofocar con todo el ardor de tu celo la rebelión atroz que él ha suscitado, y que previste iba a inundar de calamidades el Reino más cristiano, más feliz y más pacífico de toda la tierra. Tribunal sagrado, columna y apoyo de la quietud, de la unión y la concordia, los sucesos han justificado la energía de tu conducta; y tus Edictos solos hubieran bastado a contener el torrente de nuestros males, si el autor de todos ellos no hubiera tratado desde el principio de impedir su curso, interceptando o paralizando del todo el giro de la pública correspondencia. Las generaciones futuras te colmarán de bendiciones, aplaudirán y agradecerán reconocidas el poderoso</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">[6]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">y eficaz influjo con que has <sup id="kp02" style="padding: 0px; margin: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110603.htm#kn02">{b}</a></sup> cooperado a la salvación de esta porción escogida de la Monarquía Española.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">¿Los Europeos establecidos en América<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />han tratado de entregarla a José Napoleón?</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Es más claro que la luz del medio día, que esta inverosímil y horrible imputación es la calumnia más atroz, la impostura más bárbara e insubstancial que ha podido imaginarse. Hasta ahora no se ha presentado al público ningún documento, ningún testimonio verdadero ni forjado, ninguna carta del Gobierno, ni de los particulares, no digo que compruebe, pero ni aun que remotamente aluda a tan ridícula como necia falsedad. Descubramos el origen de esta infame superchería.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Los Revolucionarios no ignoraban el amor, la lealtad y el general entusiasmo hacia FERNANDO SÉPTIMO que reinaba entre todos los habitantes de la América Septentrional, desde</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110603.htm#kp02">{b}</a> Nada es más conforme al espíritu de la Iglesia, que el separar de su seno a los miembros díscolos y turbulentos: por eso los Illmos. Señores Ordinarios han desenvainado también la espada de la Excomunión contra los insurgentes, con arreglo a lo dispuesto por varios Concilios, entre ellos, el tercero de Cartago, y cuarto de Toledo.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[7]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">el momento feliz en que ciñó sus sienes la Corona de España; veían que este entusiasmo se había exaltado sobre manera, cuando tan amable Monarca fue víctima de la más negra alevosía, arrancado del regazo de los suyos, conducido a Bayona y reducido a la más horrorosa esclavitud. Escudándose los malvados con el nombre sagrado de Fernando, esparciendo que se atentaba contra sus derechos, y se maquinaba la entrega del Reino a los Napoleones, creyeron excitar la indignación común contra los supuestos autores de la conjuración. ¡Qué alarde no hubieran hecho, si hubieran hallado el más ligero comprobante de esta entrega imaginaria, que no tenía más objeto que el de paliar con ella las atrocidades de su incendiario y devastador sistema! ¡Cómo no lo hubieran publicado por toda la extensión de este vasto Continente! ¡Qué de copias para imponer a las potencias que su loca ambición les pintaba ya como sus aliadas, como si hubiera sobre la tierra Nación alguna tan corrompida, que fuese capaz de aliarse con asesinos, para proteger el crimen, y la infracción de todo humano y divino derecho! El impostor Hidalgo, a falta de pruebas, recurre, según su costumbre, a sofismas y artificios, que a vuelta de todas sus expresiones huecas e insignificantes, sólo acreditan la crasa ignorancia en que se halla sobre el actual estado del Reino; así como el primer papel que dio a luz en esta Ciudad hizo ver a todos que carecía hasta de las nociones elementales de la</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">[8]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;"><sup id="kp03" style="padding: 0px; margin: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110603.htm#kn03">{c}</a></sup> geografía del país en que nació.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: right; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110610.htm"><em style="padding: 0px; margin: 0px;">Se concluirá.</em></a></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">Noticias</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; padding: 0px;">Guadalajara 29 y 30 de Mayo de 1811.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">No hay expresiones con que describir las extraordinarias demostraciones de regocijo que dio en dichos días esta fidelísima Ciudad en celebridad de los Días de nuestro amadísimo Rey y Señor DON FERNANDO SÉPTIMO (Q. D. G.) Por las noches hubo iluminación general. La Misa de gracias se celebró en la Santa Iglesia Catedral, con asistencia de las Autoridades, que inmediatamente después pasaron al Besamanos a la Casa del M. I. Sr. General, Don José de la Cruz, quien manifestó lo satisfecho que estaba S. Sría. de la incorruptible lealtad y firmísima adhesión de todos los cuerpos a tan amable Soberano. Por la tarde se colocó el Real Retrato bajo un magnífico Dosel en el <em style="padding: 0px; margin: 0px;">Paseo nuevo,</em> asistió formada toda la tropa con sus respectivos oficiales, y entre las descargas de una Salva triple de Artillería, y alternados conciertos de la música de los Regimientos, resonaron los más alegres vivas, que principiados por el mismo Señor General, fueron repetidos por el numeroso concurso de gentes de toda clase, que acudieron a ver tan alegre y delicioso espectáculo.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: justify; color: #006400; font-weight: 700; padding: 0px;">
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 1em; text-indent: -1em; text-align: justify; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110603.htm#kp03">{c}</a> En dicho papel que empieza: <em style="padding: 0px; margin: 0px;">Es posible Americanos,</em> dice tener ya en su poder, o estar en insurrección <em style="padding: 0px; margin: 0px;">cinco Provincias,</em> en lugar de Intendencias.</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>El Telégrafo de Guadalaxara (1)</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2009/09/14/el-telegrafo-de-guadalaxara-1/</link>
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		<pubDate>Mon, 14 Sep 2009 17:00:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://cuarentaydos.org/?p=1564</guid>
		<description><![CDATA[Donde se transcribe el primer pliego de El Telégrafo de Guadalaxara, semanario político del lunes 27 de mayo de 1811.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Como profesor de historia que soy, es mi deber de vez en cuando educar a mis alumnos. Tomando en cuenta, además, que he tenido muy abandonada esta bitácora, por cuestiones profesionales, he decidido compartir con ustedes, estimados lectores (los que me quedan) un poco de la historia de México vista desde Guadalajara. Creo que a partir de su lectura podrán ustedes comprender un poco más lo que significaba vivir en la capital del Reyno de la Nueva Galicia y por qué los tapatíos cultos suelen asumir con humildad su papel de neogallegos.</p>
<p>Lo que les voy a transcribir son nada más y nada menos que los primeros tres números, y de hecho, los únicos publicados, de El Telégrafo de Guadalajara. Éste era un semanario político que apareció el 27 de mayo de 1811, el 3 de junio de 1811 y el 10 de junio de 1811. Si tuviera que describirlo en términos modernos, diría yo que era un blog político que, igual que ahora, no tuvo seguidores y el autor terminó abandonando. La existencia de un cuarto número nunca me fue confirmada y no aparece en mis archivos ni en las bibliotecas y hemerotecas a las que tuve acceso durante mi doctorado.</p>
<p>He aquí, pues, el número 1. Cada número entre corchetes implica una página impresa del pliego, de un total de ocho, y hay una forma de suscribirse al semanario al final, el equivalente pretérito de nuestro actual RSS. Tal vez con esto quede claro por qué Jalisco es uno de los estados más conservadores de México, nos pese a quienes nos pese.</p>
<p><span id="more-1564"></span></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[1]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: right; padding: 0px;"><em style="padding: 0px; margin: 0px;">Nec te fallant animi sub vulpe latentes.<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />Horat.</em></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: justify; padding: 0px;">Al excelentísimo señor D. Francisco Xavier Venegas de Saavedra, Rodríguez de Arenzana, Guemes, Mora, Pacheco, Daza, y Maldonado, Caballero de Orden de Calatrava, Teniente General de los Reales Ejércitos, Virrey, Gobernador y Capitán general de ésta Nueva España. Presidente de su Real Audiencia, Superintendente general Subdelegado de Real Hacienda, Minas, Azogues y Ramo del Tabaco, Juez conservador de éste, Presidente de su Real Junta, y Subdelegado general de Correos en el mismo Reyno.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">Exmo. Señor.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Un Periódico destinado a contener los espantosos estragos de la Insurrección que asola el mas bello Reino del Universo, a nadie con mas justicia debe dedicarse, que al Capitán</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[2]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">valiente y experimentado, que tratando de aplacarla con los más bien combinados medios de la fuerza y la política, ha conseguido hasta ahora las más distinguidas y memorables victorias. En vano los enemigos, apostados en las más ventajosas situaciones, han opuesto una superioridad decidida en el número, y trenes nunca vistos de Artillería: todo ha cedido al valor e intrepidez de los Ejércitos, y a la pericia de los Generales conducidos por los sabios planes de V. E. sin quedar otro recurso a los rebeldes, que el de guarecerse despavoridos en los Montes, o el de acogerse a la clemencia que V. E. con generosa profusión dispensa a cuantos la imploran rendidos. Este es el mayor timbre de las glorias militares de V. E., esta la virtud que tan maravillosamente contrasta con los principios crueles e injustos adoptados por los Insurgentes, y este el secreto con que V. E. se concilia el amor de los Pueblos, hace más duraderas sus reconquistas; y gana cada día nuevos corazones, aún de los mas ulcerados de odio contra los defensores de la mejor y más sana de todas las causas. Y este es también el motivo, para que por mano del Muy Ilustre Señor General del Ejército de Operaciones de Reserva consagre a V. E. este Semanario,</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 1em; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 8em; text-indent: 0px; text-align: justify; font-size: 12px; padding: 0px;">Exmo. Señor.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: right; padding: 0px;">El Editor de Guadalaxara.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[3]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">Discurso a los habitantes<br style="padding: 0px; margin: 0px;" />de América.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Americanos: Libres ya de las cadenas de la violencia que nos impuso el Apostata más rapaz y sanguinario que jamás se ha visto, puede nuestra pluma en lo sucesivo ser el órgano de la verdad, e intérprete de la justicia agraviada; ya podemos hablaros de la efusión de nuestro corazón, y descubriros nuestros más íntimos y verdaderos sentimientos. En esta época venturosa, en que los Ejércitos del Rey triunfan por todas partes, en qué la Insurrección declina con rapidez, convirtiéndose, como lo previeron los sensatos, en unas meras cuadrillas de Bandoleros, y en que podemos respirar de los horrores de ocho meses, es preciso aprovechar momentos tan preciosos, y levantar con fuerza la voz, para desengañar a los pueblos miserablemente seducidos que corren precipitados a su ruina, y la del Reyno entero. Ya hasta aquí hay materia de llanto para todo el siglo. ¿Qué corazón sensible no digo a la voz del Evangelio, sino a los gritos de la naturaleza, podrá recordar sin dolor lo acaecido en este periodo de tribulación? Tended la vista, si tenéis valor para hacerlo sin experimentar las convulsiones del espanto, mirad todos los países invadidos por los enemigos de nuestro sosiego. ¿Qué descubrís, si no los recientes y deplorables estragos, que han arrastrado</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[4]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">consigo la anarquía, la confusión y el desorden? robos, saqueos, depredaciones, asesinatos, frutos aciagos y amargos de la proscripción más atroz y más injusta que el rencor, la irreligión, la ignorancia, y la barbarie fulminaron contra millares de inocentes, unidos con nosotros por medio de los lazos más estrechos de la religión, la naturaleza y la política.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">No detallemos el cuadro melancólico de tamaños atentados, ni tratemos de conmover la imaginación de las almas sensibles con la perspectiva lastimosa de unos males pasados, que no tienen ya ningún remedio. ¡Qué mengua! ¡qué borrón eterno impreso al nombre Americano, si no se supiese con evidencia que tales horrores solo fueron parto de unos pocos entusiastas ignorantes, sin religión, y sin principios, seguidos de un furioso y desenfrenado populacho! Hermanos de ultramar, avecindados en este suelo, los que habéis tenido la dicha de sobrevivir a esta catástrofe, la orden era estrecha y terminante, rigorosas las pesquisas, manifiesta la persecución contra los que os prestaban el mas ligero auxilio; y sin embargo innumerables de vosotros habéis salido ilesos de la voracidad del incendio: si no ha faltado un monstruo entre nosotros, también ha habido corazones generosos y cristianos que franquearon un seguro asilo a la inocencia perseguida.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Americanos: todas las revoluciones han sido siempre funestas y azarosas, todas han</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[5]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">costado torrentes de lágrimas y de sangre a los pueblos conmovidos. Pero esta que estamos experimentando nosotros, está marcada con tales caracteres de crueldad, de infamia y de bajeza, que su historia jamás llegará a la posteridad, sin que esta se llene de asombro e indignación contra sus detestables autores. Suscitada por unos cabezas faltos de capacidad y de luces, que han obrado tumultuariamente, sin objeto fijo, sin plan ni regla alguna de conducta, parece solo trataron de hacerse odiosos y despreciables, y de convertir la Patria en un teatro de luto, y de desolación. ¡Ah! Patria, Patria amada, ¡a qué abismo de miseria te ves abatida, en la época precisamente en que ibas a ser exaltada a la cumbre del esplendor y la prosperidad! cuando se te acababa de declarar parte integrante del Imperio Español; cuando una perfecta igualdad de derecho iba a sancionarse, y se sancionó efectivamente, entre los habitantes de uno y otro hemisferio; cuando tus hijos eran llamados a dictar leyes en el Santuario Supremo del Congreso Nacional; cuando se trataba, de reformar todos los abusos y mejorar tu constitución: en una palabra, de colmarte de todo género de privilegios, franquicias, y cuantos bienes podías apetecer para tu completa felicidad, bienes que en vano esperarías de los espurios y desnaturalizados hijos que han desgarrado tu seno, introduciendo en tus entrañas el veneno mortal de la discordia.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[6]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">España generosa, Madre sabia e ilustrada, la América será tuya eternamente: los impotentes esfuerzos de los Rebeldes, no serán jamás bastantes a romper una unión de tres siglos. ¡Ciegos! amontonando maldades sobre maldades, tratando solo de trastornos y devastaciones, no consiguen más que hacerse abominables, y aceleran el suspirado momento de su total aniquilación; al paso que Tú, guiada por los principios liberales de la más sana política, has descubierto y seguido la verdadera y única senda que conduce hasta el corazón, y proporciona su conquista. Sin embarazártelo la obstinada lucha que mantienes contra el poder colosal del Tirano de Europa, te has dado tiempo para acordar las medidas de hacer felices a los habitantes de tus posesiones ultramarinas. Desde el momento feliz de la Instalación de las Cortes, no has cesado de acumular beneficios sobre beneficios; pero el de la <sup id="kp01" style="padding: 0px; margin: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110527.htm#kn01">{a}</a></sup> amnistía completa que acabas de conceder a los disidentes de América, no tiene ejemplar en la historia de las conmociones</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110527.htm#kp01">{a}</a> Este espíritu de humanidad ha animado constantemente a todos los Jefes Superiores del Gobierno, y ya antes de la amnistía concedida por el Rey N. S. en Cortes, el Exmô. Sr. Virrey de México había desplegado en favor de los Insurgentes toda la dulzura y generosidad de su carácter. Esta abundancia de misericordia, este lujo de piedad y de clemencia ¿no nos llena de las más dulces esperanzas de que se conseguirá la suspirada pacificación de esta América?</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[7]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">populares. Insurgentes, hasta ahora todo ha sido inútil para vencer vuestra contumaz resistencia. Habéis perdido innumerables combates, habéis padecido las más sangrientas derrotas, muchos de vosotros sorprendidos, con las armas en la mano, han perecido en los cadalsos en castigo de su rebeldía, los campos de Aculco, Guanajuato, Calderón, Urepetiro, Paxaritos, Colotlán, Zapotlán el Grande, el Maguey, y tantos otros cubiertos de millares de cadáveres, os dan lecciones inútiles de escarmiento, la vida trabajosa, y errante que pasáis huyendo de monte en monte, y buscando un asilo poco seguro de gavilla en gavilla, no os ha hecho volver en vuestro acuerdo. ¿Pero permaneceréis sordos a las penetrantes voces de una Madre tierna y bondadosa que os ofrece <em style="padding: 0px; margin: 0px;">un total olvido de lo pasado,</em> y os admite a la reconciliación con los brazos abiertos? Si contra toda esperanza insistís en no aprovecharos de la gracia, ¡O qué terrible es la fascinación que padecéis! ¡qué deplorable vuestra insensata obstinación!</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">Americanos: ya no tienen lugar la ilusión y el engaño: la causa de los rebeldes no es la causa de la América, ni de Fernando: no se advierte en todo el Reino una sola corporación formal de Insurgentes, todas son cuadrillas sueltas y aisladas de bandidos que (olvidados de la libertad quimérica, e injusta a que fingieron aspirar los que les dieron el primer impulso) solo tratan de vivir de lo ajeno, haciéndose el terror</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: center; padding: 0px;">[8]</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;">del trajinante, y del pasajero indefenso. Comenzaron los destrozos por los Europeos, disiparon en breves días muchos millones, y no hallando ya en que cebar su codicia, se han tornado contra los naturales del Reyno. Los latrocinios ruidosos que incesantemente cometen, y las sangrientas escenas de Tepatitlán, y San Juan, acreditan esta triste y dolorosa verdad. Excesos tan atroces no caben ya en el seno de la tolerancia, y todos los buenos patriotas, todos los hombres de bien, sean de la clase que fueren, todos los que se precian de hijos fieles de la Iglesia, y vasallos leales del más amado de los Monarcas, deben tomar una parte activa en tan necesaria como gloriosa contienda, reunir todos sus esfuerzos, y conspirar de mancomún al exterminio de esta peste asoladora, que no respetando ya ni a sagrado, ni a profano, parece quiere extirpar toda idea de moralidad de los corazones humanos.</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: right; padding: 0px;"><a style="color: #006400; background-image: initial; background-repeat: initial; background-attachment: initial; -webkit-background-clip: initial; -webkit-background-origin: initial; background-color: transparent; text-decoration: none; background-position: initial initial; padding: 0px; margin: 0px;" href="http://www.bicentenarios.es/hem/8110603.htm"><em style="padding: 0px; margin: 0px;">Se concluirá.</em></a></p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 0px; text-align: center; color: #808000; font-size: 15px; line-height: 18px; padding: 0px;">Aviso</p>
<p style="margin-top: 1.5em; margin-right: 0px; margin-bottom: 1.5em; margin-left: 0px; text-indent: 2em; text-align: justify; padding: 0px;"><em style="padding: 0px; margin: 0px;">Todas las personas que gustaren subscribirse al Telégrafo, se abonarán por diez y ocho reales para cada trimestre, pagando por separado los números extraordinarios que se expenderán a dos reales por pliego, en atención a la suma escasez y carestía del papel, y a este mismo precio se darán a los que compraren los números sueltos.</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Erin go Bragh!</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2009/03/18/erin-go-bragh/</link>
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		<pubDate>Wed, 18 Mar 2009 18:35:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>

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		<description><![CDATA[¡Guerra! La República se desmorona bajo los ataques del despiadado Conde Dooku, Señor de los Sith. Hay héroes en ambos bandos. El mal está por doquier&#8230; Un momento, ese es el episodio III de Star Wars&#8230; Vuelvo a empezar.

Ya había hablado yo con anterioridad (hace unos tres años, creo recordar) del Batallón de San Patricio [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¡Guerra! La República se desmorona bajo los ataques del despiadado Conde Dooku, Señor de los Sith. Hay héroes en ambos bandos. El mal está por doquier&#8230; Un momento, ese es el episodio III de Star Wars&#8230; Vuelvo a empezar.</p>
<p><span id="more-1493"></span></p>
<p>Ya había hablado yo con anterioridad (hace unos tres años, creo recordar) del Batallón de San Patricio y su importancia histórica para México. Pero también hay que recordar que los gringos &#8211;los pocos que se interesan en su historia&#8211; piensan que John Riley y su Batallón son, fueron y serán &#8211;y tienen razón&#8211; traidores para su causa. Para la nuestra, son héroes. Y es todo una simple cuestión de perspectiva.</p>
<p>La gran mayoría de los integrantes del batallón eran inmigrantes irlandeses que huían de la gran Hambruna de la Papa que se sufría en la verde Erín. En ese tiempo, apenas desembarcar los irlandeses eran reclutados para el servicio militar, aunque algunos lograban salvarse hasta llegar al sur, donde el general Zacarías Sastre &#8211;digo&#8211; Zachary Taylor los reclutaba con promesas de tierra y dinero tras la guerra. No es de extrañar, entonces, que hubiera un buen número de inmigrantes irlandeses establecidos en Texas, y que debido a la inseguridad fueran obligados a internarse en el sur. Basta recordar que iniciada la guerra Taylor atacó el fuerte y depósito de suministros en Santa Isabel, hoy Port Isabel, Texas.</p>
<p>La sociedad norteamericana era también profundamente xenófoba, y además esta práctica se extiende incluso a la religión, lo cual no hace mas que agregar problemas a la ya complicada mixtura.  Varias teorías incluyen el hecho innegable e indubitable de que los irlandeses eran católicos, mientras que la mayoría de los oficiales del ejército estadunidense eran protestantes y no dejaban que sus tropas practicaran su religión con libertad, incluyendo el no poder asistir a misa los domingos. No olvidemos que en esos tiempos los nativos eran masacrados. De acuerdo a las evidencias que tenemos en la actualidad, incluyendo las cartas de Riley, el porcentaje de irlandeses católicos en el Batallón y los cuadernos de campo de varios oficiales de alto rango, los integrantes del Batallón se inclinaban a favor de los mexicanos, pues sentían que sufrían lo mismo que ellos: desplazamientos injustos, la misma religión, la misma opresión, lo mismo todo. Algunos historiadores prefieren pensar que los irlandeses se cambiaron de bando con la secreta esperanza de obtener mejores sueldos y tierras. Mas no podemos dejar de considerar que los irlandeses expatriados tenían una gran tradición de ponerse bajo el mando de ejércitos de países católicos, e incluso participaron en las guerras de independencia de países sudamericanos.</p>
<p>Los miembros del futuro Batallón, entonces, se unieron a las fuerzas mexicanas, y a pesar de las diferencias culturales y lingüísticas, muy pronto vieron acción. Comenzaron en la Legión de Extranjeros, luchando las batallas de Palo Alto y Resaca de la Palma. Paralelamente John Riley y una compañía de cuarenta y ocho irlandeses se encargaron de manejar la artillería mexicana en Fort Texas.</p>
<p>Su desempeño provocó que las dos secciones se unieran y formaran el Batallón de San Patricio, unidad de artillería reconocida por el Ejército Mexicano con esa denominación en la batalla de Monterrey, el 21 de septiembre de 1846. En México los integrantes del batallón eran llamados &#8220;los Colorados&#8221; porque, debido a su natural condición pálida, bajo el ardiente sol mexicano más que broncearse los irlandeses se quemaban, y además porque eran pelirrojos en una buena parte. John Riley fue nombrado comandante del Batallón, lo que no debe de extrañar si tomamos en cuenta que Riley era un oficial del Ejército Británico, y todo apunta a que llegó a Canadá en 1843 con la intención de unirse en septiembre de 1845 al Ejército Estadunidense en Michigan. Riley estaba a punto de ser nombrado teniente cuando desertó en Matamoros en abril de 1846. Al unirse a la causa mexicana mi general Pedro de Ampudia le dio el rango de teniente.</p>
<p>Como suele suceder en las grandes tragedias militares, los San Patricios se destacaron por su valentía y eficacia en la batalla de Monterrey, y aunque según qué fuentes consultes pueden haber repelido dos o tres ataques gringos. De hecho, uno de los ataques, liderado por Braxton Bragg, además de ser duramente repelido terminó con muchos soldados enemigos convirtiéndose en soldados amigos que se unieron a las filas mexicanas; por eso parece inconcebible que los altos mandos militares mexicanos trerminaran entregando la ciudad y abandonando la posición. Más aún si tomamos en cuenta que los gringos, en su afán chingativo, le habían disparado a los civiles refugiados en las iglesias, lo que no hizo mas que acelerar la tasa de deserciones en sus filas. Tras la Batalla de Monterrey, los San Patricios se contaban por centenas; alguos estimados indican que Riley tenía más de 700 hombres a su cargo. En una hábil labor de convencimiento, varios soldados norteamericanos y civiles de ambos bandos, inmigrantes centroeuropeos sobre todo, fueron convencidos de unirse al ejército mexicano, bajo el argumentop de que los gringos no respetaban a nadie, ni a su gente, y mucho menos a los católicos y su religión. Cuando las tropas se reunieron en San Luis Potosí se les otorgó su propia bandera, en un campo verde el arpa de Irlanda en oro con la leyenda Erin go Gragh (Irlanda por siempre) en el anverso, y en el reverso San Patricio con una llave de oro en una mano y en la otra un báculo matando una serpiente con la leyenda San Patricio. </p>
<p>Ya conocemos (por lo menos mis lectores de <a href="http://cuarentaydos.org/2006/05/07/el-batallon-de-san-patricio/">aquel artículo</a> lo conocen) lo que sucedió con los San Patricios. No está de más recapitular: en la batalla de Churubusco, al mando de mi General Anaya, los San Patricios hicieorn lo posible por defender la capital, pero Antonio López de Santa Anna, tal vez cegado por su soberbia, tal vez simplemente por pendejo, logró que fracasara la defensa: al quedarse sin parque, se defendió el puesto como buenamente se pudo, y cuando llegó la munición, sólo fue compatible con los rifles Brown Bess que tenía el Batallón, lo que sólo implicaba una mínima fracción de  las fuerzas defensoras; y para chingarla de acabar, una ráfaga de artillería causó que la munición recién llegada explotara, hiriendo a varios hombres bajo el procedimiento de prenderles fuego, entre ellos mi general Anaya y el capitán O&#8217;Leary. No hubo más remedio que capitular. Según Gorge Balleatine, ni siquiera ésto fue taréa fácil. Cuando se alsó por primera vez la bandera blanca de capitulación, dice Ballantine, Patrick Dalton bajó la bandera, y mi general Anaya ordenó a sus hombres que lucharan a mano limpia si fuera preciso.  Ballantine reportó que los mexicanos intentaron izar la bandera otras dos veces, sólo para que otras dos veces fuera bajada y , según Ballantine, los oficiales mexicanos fueran muertos a balazos por los San Patricios. La batalla continuó dentro del convento a bayonetazos y espadazos hasta que el capitán James M. Smith ordenó un armisticio alzando su pañuelo blanco a guisa de bandera.  Los gringos se quedaron con la victoria, y para echarle sal a la herida, emplearon todo su vocabulario de expletivos sajones en Riley y sus muchachos. Según mi general Anaya, 35 San Patricios murieron, 85 fueron tomados prisioneros (incluyendo a John Riley, al capitán O&#8217;Leary y a mi general Anaya, heridos y capturados todos) y 85 más escaparon con las fuerzas mexicanas que se retiraron. Los San Patricios capturados fueron juzgados como traidores y 72 de ellos además fueron inmediatamente condenados por deserción. Se hicieron dos juicios sumarios, uno en Tacubaya el 23 de agosto y uno en San Ángel el 26 de agosto, pero la Historia no nos dejará saber lo que pasó en ellos porque no se transcribieron los juicios. Sólo sabemos que unos pocos alegaron que se unieron al ejército mexicano porque estaban borrachos, y otros porque fueron obligados, pero la gran mayoría no dijo nada en su defensa, o por lo menos, nadie la transcribió. Sabemos que 48 soldados fueron fueron condenados a muerte, pues ése era el castigo por deserción en tiempo de guerra: 30 fueron condenados en Tacubaya, 18 en San Ángel, todos en la horca. Sabemos, sin embargo, que un soldado alegó que fue obligado a luchar del lado mexicano tras haber sido capturado, y otro que se descubrió nunca había estado oficialmente en el ejército; ellos fueron condenados a morir frente al pelotón de fusilamiento. Es de hacer notar que los Artículos de Guerra en ese tiempo indicaban que la pena de muerte debía ser efectuada por fusilamiento, no por ahorcamiento (esta última reservada a espías y a quienes atacasen civiles), y de los 9000 solados que desertaron de las filas norteamericanas durante el conflicto, sólo los San Patricios fueron ejecutados de esta forma. Quienes dejaron el servicio militar antes de la guerra, Riley incluído fueron condenados a 50 latigazos en la espalda desnuda, marcados con la letra &#8220;D&#8221; de Desertor y a llevar yugos de hierro en el cuello hasta el fin de la guerra.</p>
<p>El legado de los San Patricios es diverso. En Clifden, en el condado de Galway, Irlanda, hay un monumento al Batallón que goza de extraterritorialidad: el monumento es territorio mexicano. Cada 12 de septiembre se alza en ese lugar una bandera mexicana. México e Irlanda emitieron sellos postales idénticos para conmemorar el 150 aniversario de la batalla de Churubusco. Valga este artículo para recordar la memoria de hombres valientes que defendieron una causa que no era la suya.</p>
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		<title>Por vida del rey Clarión&#8230;</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/12/05/por-vida-del-rey-clarion/</link>
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		<pubDate>Tue, 05 Dec 2006 20:54:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>
		<category><![CDATA[Historia del Mundo al Molcajete]]></category>

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		<description><![CDATA[¿De qué color era el Pato Lucas?
¡NEGRO!
¿De qué color tienes la conciencia?
¡NEGRA!
¿Cómo tiene las uñas un carbonero?
¡NEGRAS!
¿Qué hot cakes son los más sabrosos?
¡Los de la NEGRA!
¿De qué color te queda el culo tras una paliza por reprobar un examen con Jack el Reprobador?
¡Rojo&#8230;!
pero luego se te pone NEGRO por la hinchazón!
Y luego nos dicen racistas&#8230;

Y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center">¿De qué color era el Pato Lucas?<br />
<strong>¡NEGRO!</strong><br />
¿De qué color tienes la conciencia?<br />
<strong>¡NEGRA!</strong><br />
¿Cómo tiene las uñas un carbonero?<br />
<strong>¡NEGRAS!</strong><br />
¿Qué hot cakes son los más sabrosos?<br />
¡Los de la <strong>NEGRA!</strong><br />
¿De qué color te queda el culo tras una paliza por reprobar un examen con Jack el Reprobador?<br />
<strong>¡Rojo&#8230;!</strong><br />
pero luego se te pone <strong>NEGRO </strong>por la hinchazón!</p>
<h6>Y luego nos dicen racistas&#8230;</h6>
<p><span id="more-808"></span><br />
Y todo esto es para anunciarles que en sayula, pintoresco pueblecito de crepúsculos arrebolados ubicado a 110 kilómetros de Guadalajara y acercándose (la mancha urbana avanza voraz&#8230;) se dignificará por fin al Ánima de Sayula, con una estuata (o un menumento, según lo que salga más barato) que narre su historia.</p>
<p>Nadie sabe exactamente cuándo fue fundada Sayula. Me inclino a pensar que ya llevaba mucho tiempo fundada cuando el gran navegante vasco don Andrés de Urdaneta tomó a su cargo el corregimiento de la zona en 1543. Posiblemente fue fundada en 1531 gracias a Alonso de Ávalos, que conquistó la zona para Su Majestad el Rey. En la zona habitaban ya muchos tarascos, nahuas y cocoas, y a través del mestizaje obtuvimos a los saultecos, que entendían nahuatl y hablaban su propio dialecto llamado saulatl o saulteco. El nombre en nahuatl para Sayula es Saulan, que significa &#8220;lugar de las moscas.&#8221;</p>
<p>La designación de Sayula como capital de la Provincia de Avalos ocurrió en 1531, cuando Ávalos decidió que, dado que Sayula quedaba a mitad de camino de sus estancias favoritas, a saber, Amatitlán y Chichiquila, ahí debíe estar organizado su gobierno. Ávalos inició la organización legal del gobierno español, adscrito a la jurisdicción de México primero, de la Alcaldía Mayor de Colima después, y de la audiencia de la Nueva Galicia al final, allá por 1548, aunque esto no fue oficial sino hasta 1572. Su importancia para la zona era tal que en 1552 Sayula era alcaldía.</p>
<p>Demos un salto en el tiempo. Sayula fue muy importante en la Guerra de Independencia. Aquí, en 1810, José Antonio Torres, el &#8220;Amo&#8221; Torres, se encargó de darles cuello a varios españoles que vivían en la zona, y al grito de &#8220;Viva la Virgen de Guadalupe y Mueran los Gachupines&#8221; se apoderó de la plaza. El &#8220;Amo&#8221; Torres se encargó de organizar un Gobierno, requisó (una forma elegante de decir saqueó) comercios y casas de españoles peninsulares, y organizó a un ejército de 1500 indios con el objetivo de barrer a los realistas en Zacoalco, otra bella ciudad que ahora se llama Zacoalco de Torres en honor al Amo.<br />
Adelantémonos más, y sabremos que el Estado Libre y Soberano de Xalisco, constituído formalmente en 1823, designó a Sayula como cabecera de Partido. Acto seguido, el Congreso le concedió título de ciudad. E inmediatamente después, se le señaló como cabecera del Cuarto Cantón, integrado por Zacoalco, Tuxcacuesco y Zapotlán el Grande. Y si seguimos adelantándonos, aprenderemos que el primer telégrafo llegó en 1869 y el primer ferrocarril en 1901. La industria de Sayula se hizo famosa por la cantidad y calidad de cuchillos e instrumentos punzocortantes que se producían en la región.<br />
Y luego llegaremos a la Revolución, a la Guerra Cristera, y al natalicio de don Juan Rulfo, acontecido en 1917.</p>
<p>Juan Rulfo, hijo pródigo de Sayula, gustaba de negar su origen y cambiar su fecha de nacimiento para ocultar su origen sayutlense. ¿Por qué?  Porque circulaba la leyenda de que por aquellos rumbos vagaba un ánima, un ánima tan peligrosa que una mano anónima escribió un poema para advertir a los visitantes. La leyenda, negra y oscura (de ahí la introducción a este relato), informa a los visitantes que en Sayula vaga por las noches un ánima en pena, y que si algún valiente se atrevía a encararle, el ánima le haría rico.<br />
Y es por eso que hoy, para solaz y regocijo de mis lectores (y en parte porque no encuentro dónde eufemismos dejé mi archivo con el capítulo de hoy del Apolo XI) que reproduzco, íntegro, el poema atinadamente denominado &#8220;<span style="font-style: italic; font-weight: bold">El Ánima de Sayula.</span>&#8221;</p>
<p>En un caserón ruinoso<br />
De Sayula en el lugar,<br />
Vive Apolonio Aguilar<br />
Trapero de profesión.</p>
<p>Hace tiempo que padece<br />
Hambre voraz y canina<br />
Y por eso está que trina<br />
Contra su suerte fatal.</p>
<p>No es borracho, ni juega<br />
Solo comer es su vicio<br />
Pero anda mal del oficio<br />
Ni para comer le da.</p>
<p>Cuatro tablas, dos petates<br />
Un bacín roto de barro;<br />
Cuatro cazuelas y un jarro<br />
Son de su casa el ajuar.</p>
<p>Su mujer y sus hijuelos<br />
Macilentos y hambriados<br />
Con semblantes extraviados<br />
Piden pan con triste voz.</p>
<p>Pan allí ni por asomo;<br />
Hambre sí, disgustos mil<br />
En aquel chiribitil,<br />
A pasto y a discreción.</p>
<p>Llanto solo de miseria<br />
Que goteando noche y día<br />
Apagó dejando fría<br />
La ceniza del hogar.</p>
<p>Por eso el trapero esconde<br />
Entre sus manos la cara;<br />
Maldice su suerte avara<br />
Que le causa aquel dolor.</p>
<p>Y fijando en su consorte<br />
Su penetrante mirada<br />
Con voz grave y levantada<br />
De esta manera le habló:</p>
<p><em>&#8220;Es preciso que ya cese<br />
&#8220;Esta situación terrible;<br />
&#8220;Vivir así no es posible,<br />
&#8220;Harto estoy de padecer.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Me ocurre feliz idea,<br />
&#8220;Que desde luego te explico;<br />
&#8220;Esta noche me hago rico<br />
&#8220;O perezco en la función.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Escucha y no me repliques<br />
&#8220;Mi suerte está decidida.<br />
&#8220;El porvenir de mi vida<br />
&#8220;Depende de esta ocasión.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Tú sabes que en esta tierra<br />
&#8220;Entre la gente de seso<br />
&#8220;Se cuenta cierto suceso<br />
&#8220;Que ha causado sensación.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Se dice, pues, que de noche<br />
&#8220;Al sonar las doce en punto<br />
&#8220;Sale a penar un difunto<br />
&#8220;Por las puertas del Panteón.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Que las gentes que lo ven<br />
&#8220;Huyen a carrera abierta<br />
&#8220;Y todos cierran la puerta<br />
&#8220;Encomendándose a Dios.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Que por fin un desalmado<br />
&#8220;Se encaró ya con el muerto;<br />
&#8220;Mas de terror quedó yerto,<br />
&#8220;Patitieso y sin hablar.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Esto lo aseguran todos<br />
&#8220;Y mi compadre José<br />
&#8220;Me ha jurado por su fe<br />
&#8220;Que también al muerto vió.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Y me asegura que el muerto<br />
&#8220;Tiene la plata enterrada<br />
&#8220;Y busca gente templada<br />
&#8220;Con quien poderse arreglar.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Pues bien, me siento con bríos<br />
&#8220;para hablarle al mismo diablo,<br />
&#8220;A ese muerto yo le hablo<br />
&#8220;Aunque me muera después.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Mucho peor es morir de hambre<br />
&#8220;Que morir de puro miedo<br />
&#8220;Y si yo con vida quedo<br />
&#8220;Seremos ricos después.&#8221;</em></p>
<p>&#8220;<em>Por Dios! Apolonio,</em>&#8221; dijo<br />
Su mujer muy aflijida:<em><br />
</em> &#8220;<em>No juegues así la vida<br />
</em> &#8220;<em>Deja a los muertos en paz.</em>&#8221;</p>
<p><em>&#8220;No mujer, no retrocedo,<br />
&#8220;Es una cosa resuelta;<br />
&#8220;Si pronto no doy la vuelta<br />
&#8220;Prepara mi funeral.&#8221;</em></p>
<p>Dijo y con paso veloz<br />
Pálido como un difunto,<br />
Salió de su casa al punto,<br />
Camino para el Panteón.</p>
<p>Envuelto en tinieblas yace,<br />
De Sayula el caserío<br />
Y un aspecto muy sombrío<br />
Allí reina por doquier.</p>
<p>No se oye voz humana<br />
Ni el más ligero ruido,<br />
Solo lejos el aullido<br />
Pavoroso de algún can.</p>
<p>Algún pájaro que cruza<br />
En las tinieblas perdido<br />
Lanza fúnebre graznido<br />
Al ir de su nido en pos.</p>
<p>Y al extinguirse perdido<br />
Que al corazón pone susto,<br />
Canta el tecolote adusto<br />
En el ruinoso torreón.</p>
<p>Negro toldo cubre el cielo,<br />
Y al soplo del viento frío<br />
Gimen los sauces del río<br />
Con quejumbroso rumor.</p>
<p>Lúgubre la noche está<br />
Y en su fondo Pavoroso<br />
Brota a veces luminoso<br />
Un relámpago fugaz.</p>
<p>La silueta del trapero<br />
Que a la ventura de Dios;<br />
Va de la fortuna en pos<br />
Hasta vencer o morir.</p>
<p>Mas a medida que avanza<br />
Su valor se debilita<br />
Y es dueño de honda cuita<br />
Su angustiado corazón.</p>
<p>Avanza pues presuroso<br />
Aquel hombre de faz yerta,<br />
Y al fin se mira en la puerta<br />
Del tenebroso panteón.</p>
<p>Allí con mortal congoja,<br />
La hora fatal aguarda;<br />
Hora que tal vez no tarda<br />
En sonar en el reloj.</p>
<p>Por fin de repente suenan<br />
Doce lentas campandas,<br />
Cuyas notas compasadas,<br />
Vibran con sordo rumor.</p>
<p>Notas lentas y solemnes<br />
Cuyo sonido retumba<br />
Como el eco de una tumba<br />
Con quejumbroso rumor.</p>
<p>Por fin a esperar se pone<br />
Y sin grande dilación<br />
Las puertas de aquel panteón<br />
Se abren de par en par.</p>
<p>Cruza el dintel el fantasma<br />
Mudo, rígido y sombrío<br />
Como el sepulcro frío<br />
Y horrible aborto de horror.</p>
<p>Lleva cubierta la faz<br />
con negro y tupido velo<br />
Y arrastrando por el suelo<br />
Lleva también el sudario.</p>
<p>Aguilar, de espanto yerto<br />
Y erizado su cabello<br />
Con agitado resuello,<br />
Corre tras de la visión.</p>
<p>Y haciendo un supremo esfuerzo<br />
Cual si jugara la vida<br />
Con voz despavorida<br />
De esta manera le hablo:</p>
<p><em>&#8220;De parte de Dios te pido<br />
&#8220;Me digas cómo te llamas<br />
&#8220;Si penas entre las llamas<br />
&#8220;O vives aquí entre nos.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Qué buscas por estos sitios<br />
&#8220;Donde a los vivos espantas?<br />
&#8220;Si tienes talegas cuántas<br />
&#8220;Me podrías proporcionar?&#8221;</em></p>
<p>&#8220;<em>Me llamo Perico Zúrrez.</em>&#8221;<br />
Dijo el fantasma en secreto,<br />
&#8220;<em>Fuí en la tierra buen sujeto<br />
</em> &#8220;<em>Muy puto mientras viví.</em>&#8221;</p>
<p>&#8220;<em>Ando ahora penando aquí<br />
</em> &#8220;<em>En busca de algún profano<br />
</em> &#8220;<em>Que con la fuerza del ano<br />
</em> &#8220;<em>Me arremangue el mirasol.</em>&#8221;</p>
<p>&#8220;<em>El favor que yo te pido<br />
</em> &#8220;<em>Es un favor muy sencillo,<br />
</em> &#8220;<em>Que me prestes el fundillo<br />
</em> &#8220;<em>Tras del que ando tiempo ha.</em>&#8221;</p>
<p>&#8220;<em>Las talegas que tu buscas<br />
</em> &#8220;<em>Aquí te las traigo colgando,<br />
</em> &#8220;<em>Ya te las iré arrimando<br />
</em> &#8220;<em>A las puertas del fogón.</em>&#8221;</p>
<p>Lleno de sorpresa quedó<br />
El pobrecito trapero<br />
Y enchando al suelo el sombrero,<br />
El infeliz exclamó:</p>
<p><em>&#8220;Por vida del Rey Clarión<br />
&#8220;Y de la madre de Gestas<br />
&#8220;¿Qué chingaderas son estas,<br />
&#8220;Que me suceden a mi?&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Yo no se lo que me pasa.<br />
&#8220;Pues ignoro con quien hablo,<br />
&#8220;Este cabrón es el diablo<br />
&#8220;O mi compadre José.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Buena fortuna me hallé<br />
&#8220;En esta tierra de brutos,<br />
&#8220;Donde los muertos son putos<br />
&#8220;¿Que garantías tengo yo?&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Lo que me suceda a mí<br />
&#8220;Es para perder el seso;<br />
&#8220;Si los muertos piden cieso<br />
&#8220;¿Los vivos que pedirán?&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;Venir de lejanas tierras<br />
&#8220;A buscar aquí la vida<br />
&#8220;Y mi suerte maldecida<br />
&#8220;Me depara un trance atroz.&#8221;</em></p>
<p><em>&#8220;No tener yo mas alhaja<br />
&#8220;Que la alhaja del fundillo<br />
&#8220;Y me la pide este pillo<br />
&#8220;Que dice que ya murió.</em></p>
<p><em>&#8220;Esto es cuanto puede verse<br />
&#8220;Por las crestas del Demonio<br />
&#8220;Si lo aflojas Apolonio<br />
&#8220;De aquí sin culo te vas.&#8221;</em></p>
<p>Así el trapero exclamó<br />
Muy pensativo y mohíno<br />
Del pueblo tomó el camino<br />
Y en sus calles se perdió.</p>
<p>Y es fama que cuando oye<br />
Que hablan del aparecido<br />
Receloso y confundido<br />
Se pone una mano atrás.
</p>
<p style="font-weight: bold; font-style: italic">MORALEJA</p>
<p>Lector: Si alguna vez<br />
Y por artes del Demonio<br />
Te vieres como Apolonio<br />
En crítica situación.</p>
<p>Si tropiezas acaso<br />
Con alguna ánima en pena,<br />
Aunque te diga que es buena<br />
No te confíes jamás.</p>
<p>Y por vía de precaución<br />
Llévate como cristiano<br />
La cruz bendita en la mano<br />
Y en el fundillo un tapón.</p>
<p>________________________</p>
<p>Ahora ya saben por qué Juan Rulfo renegaba de su pueblo&#8230;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Grandes cambios se avecinan&#8230;</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/12/01/grandes-cambios-se-avecinan/</link>
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		<pubDate>Fri, 01 Dec 2006 06:59:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>
		<category><![CDATA[La Famiglia]]></category>

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		<description><![CDATA[Si les informara todo lo que pasa tras bambalinas en mi casa, algunos se asombrarÃ­an de cÃ³mo es posible lograr esto y otros, en cambio, pensarÃ­an que estoy mintiendo. Y no les faltarÃ­a razÃ³n a ninguno de los dos grupos&#8230;

En dÃ­as prÃ³ximos hay grandes cambios en casa. Yo me largo a EspaÃ±a a presentar mi [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si les informara todo lo que pasa tras bambalinas en mi casa, algunos se asombrarÃ­an de cÃ³mo es posible lograr esto y otros, en cambio, pensarÃ­an que estoy mintiendo. Y no les faltarÃ­a razÃ³n a ninguno de los dos grupos&#8230;</p>
<p><span id="more-804"></span></p>
<p>En dÃ­as prÃ³ximos hay grandes cambios en casa. Yo me largo a EspaÃ±a a presentar mi examen para obtener el tÃ­tulo de doctor (asÃ­ serÃ© el Doctor Maybrick) y por vicisitudes del destino me debo largar el 12 y debo regresar el 19, cuando mi examen es el 18, en el campus de MonteprÃ­ncipe, Madrid, de la Universidad San Pablo CEU. TÃ©cnicamente no deberÃ­a estar ahÃ­, pero en mi caso hicieron una excepciÃ³n y lo agradezco con toda el alma, porque llevo cuatro aÃ±os de doctorando y segÃºn me dicen el trÃ¡mite fue muy Ã¡gil (y yo que me quejaba de las universidades de MÃ©xico&#8230;). Si algÃºn alma caritativa concoe algÃºn buen lugar para llegar a hospedarme y que no sea muy caro, lo agradecerÃ© infinitamente.<br />
Mi tesis, de nombre â€œLa formaciÃ³n del actual Estado Mexicano: anÃ¡lisis de los gobiernos mexicanos del Siglo XIXâ€ es un sesudo anÃ¡lisis sobre los gobiernos mexicanos y su relevancia para la formaciÃ³n de esta olla de grillos llamada MÃ©xico (donde ya tenemos nuevo presidente desde hace unos minutos, le pese a quien le pese). Es un tratado tan complejo que no tengo el corazÃ³n ni el hÃ­gado para publicarlo, porque no me entenderÃ­a nadie. Para muestra, un pÃ¡rrafo extraÃ­do por el mÃ©todo de lanzar una tesis a la cama, esperando que se abriera en una pÃ¡gina cualquiera:</p>
<blockquote><p>La lucha por el poder polÃ­tico, invocando en todo tiempo los bandos combatientes el respeto irrestricto y la sacrosantidad de la ConstituciÃ³nÂ  de 1857, ya fuera en lo parlamentario o por medio de levantamientos, y convertida Ã©sta en el sÃ­mbolo de la nueva naciÃ³n y del nuevo Estado mexicano, tuvo el efecto de desestabilizar todo el territorio del paÃ­s. Muchas de las partes integrantes comenzaron a dudar que el curso de acciÃ³n que se seguÃ­a fuera el correcto, y por tanto, comenzaron a pensar en diversas alternativas, las cuales se alejaban del camino de la RepÃºblica Restaurada, que se encontraba tambaleante. Muy pocos podÃ­an contar con una visiÃ³n clara de lo sucedido. Entre ellos podemos destacar a Francisco Zarco, que veÃ­a la necesidad de que el paÃ­s se alejara de los cÃ­rculos polÃ­ticos de la Ã©poca y sobre todo de los gobiernos unipersonales, la Ãºnica manera, en su particular punto de vista, de que el paÃ­s evolucionara hacia instituciones sÃ³lidas y perdurables. SÃ³lo cuando la Ley y no el caudillo fuera acatada y obedecida por todos el paÃ­s emprenderÃ­a su marcha a un progreso polÃ­tico optimista.</p></blockquote>
<p>â€œLa formaciÃ³n del actual Estado Mexicano: anÃ¡lisis de los gobiernos mexicanos del Siglo XIX.â€ PÃ¡gina 256, pÃ¡rrafo 2. Editorial Ave Nocturna, 2006.</p>
<p>Es un pÃ¡rrafo sencillo. Uno de los mÃ¡s sencillos, debo decir. Es un trabajo de investigaciÃ³n tan duro y complejo que me dan Ã±Ã¡Ã±aras nada mÃ¡s de pensar que alguien tuvo que leerlo y contrastarlo.</p>
<p>Los doctos profesores seguramente tuvieron pesadillas en las cuales don Porfirio los atacaba vestido de Don Quijote. Y como tuve que usar un estilo mÃ¡s ampuloso que de costumbre, y no me podÃ­a permitir usar ni una sola broma, me costÃ³ sangre, sudor y lÃ¡grimas terminar el libro.</p>
<p>Como sea, ya termino, defiendo mi tesis, me voy a comer fabada, gazpacho y paella con mis profesores, y me regreso. Lilith viene conmigo y mis hijos se quedan en casa. Pero cuando regrese, sin lugar a dudas la casa se verÃ¡ mÃ¡s sola. Cata y Holi se van a CanadÃ¡ el 15 de diciembre. Originalmente se iban a ir Cata y Lilith, pero cuando me confirmaron el doctorado hubo cambio de planes y como no era cosa de desperdiciar un boleto perfectamente Ãºtil mis dos hermanas se largan a las gÃ©lidas tierras del Norte. AdemÃ¡s Holi se lo merece, que el trabajo la estÃ¡ dejando en los huesos (literalmente: el aÃ±o pasado por estas fechas pesaba 54 kilos y en este aÃ±o pesa magros 45. A ver si asÃ­ aprende a ya no hacer tantos turnos extra) y se merece un descanso. Holi se va 15 dÃ­as, Cata se va un aÃ±o y mÃ¡s. AllÃ¡ la alcanzarÃ© yo en marzo, cuando comienze a dar clases en algÃºn lugar de la Universidad de QuÃ©bec, y luego Lilith irÃ¡ de intercambio a MontrÃ©al. Si se acumulan suficientes millas, Lord Ed tambiÃ©n se largarÃ¡ un rato a EspaÃ±a a titularse como maestro en derecho, mientras que Kiddy the Bill harÃ¡ lo propio en Toronto pero en el Ã¡rea de ingenierÃ­as. Si bien Holi se queda por aquÃ­, para finales del siguiente aÃ±o serÃ¡ ella quien se vaya de intercambio a CanadÃ¡.<br />
SerÃ¡ un aÃ±o movidito el 2007, oh, sÃ­.</p>
<p>AsÃ­ que si por alguna casualidad notan que este blog entra en hiatus mÃ¡s seguido que de costumbre, no piensen que he perdido el interÃ©s: es que no tendrÃ© tiempo para hacerlo. Prometo compensarlo de alguna manera.</p>
<p>Caluros saludosos a todos.</p>
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		<title>El Batallón de San Patricio</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2006/05/07/el-batallon-de-san-patricio/</link>
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		<pubDate>Mon, 08 May 2006 06:59:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>

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		<description><![CDATA[Mañana es Día de la Madre. Lo cual significa que me espera un día movidito, visitando a mi madre, a la madre de mi esposa, a la madre de mi madre, y no olvidemos que debo de llevar a cenar y a bailar a la madre de mis hijos, que por una de esas casualidades [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Mañana es Día de la Madre. Lo cual significa que me espera un día movidito, visitando a mi madre, a la madre de mi esposa, a la madre de mi madre, y no olvidemos que debo de llevar a cenar y a bailar a la madre de mis hijos, que por una de esas casualidades del destino resulta ser mi esposa. </p>
<p>Por ello, y para prepararme mentalmente para la batalla, preparé un par de artículos sobre el Batallón de San  Patricio, uno aquí y otro en <a href="http://www.Cuarentaydos.org">www.Cuarentaydos.org</a>: <a href="http://www.cuarentaydos.org/2006/05/el-batalln-de-san-patricio.html">http://www.cuarentaydos.org/2006/05/el-batalln-de-san-patricio.html</a><br />
¡Guerra! La República se desmorona bajo los ataques del despiadado Conde Dooku, Señor de los Sith. Hay héroes en ambos bandos. El mal está por doquier&#8230; Un momento, ese es el episodio III de Star Wars&#8230; Vuelvo a empezar. </p>
<p>¡Guerra! Después de la anexión de Texas, el presidente norteamericano James Polk decide enviar tropas al sur del nuevo Estado. Pero los soldados no paran en el Río Nueces, que cuando el dominio español y mexicano siempre había sido la frontera meridional del territorio tejano. Texas, y ahora Estados Unidos, reclama la línea del Río Grande, más al sur. Polk manda las tropas a marchar a la zona de lo que hoy día es Brownsville, en la embocadura del Río Grande, bien dentro del territorio que México y Texas se disputan desde la revolución tejana, unos diez años antes. México exige a Estados Unidos que remuevan sus tropas del territorio en disputa. Polk no solamente se niega a hacerlo, sino que envía una fuerza naval a la costa de California con instrucciones de hacer preparativos bélicos. La guerra está preparada, y sólo falta una chispa que inicie la conflagración.</p>
<p>Entre las tropas norteamericanas hay un contingente de soldados oriundos de Irlanda. Al estallar la guerra, 200 de estos soldados deciden que están con el bando equivocado. No les gusta que Estados Unidos emplee su gran poderío para invadir y conquistar un país mucho más débil, país que además es católico en su gran mayoría. Tampoco les gusta la discriminación de que son objeto, y mucho menos que los altos mandos militares vean con buenos ojos (y hasta apoyen y encabecen) actos sacrílegos contra las iglesias y las mujeres católicas. Jon O&#8217;Riley, Patrick Dalton y cientos de soldados irlandeses y de otros países católicos abandonan a los Estados Unidos de América y se unen al Ejército Mexicano, formando un batallón de artillería al que se conocería como El Batallón de San Patricio, en honor al santo patrono de Irlanda.</p>
<p>El Batallón de San Patricio participó, ya como unidad mexicana, en batallas muy importantes durante la Guerra México Estados Unidos: la Batalla de Monterrey, del 21 de septiembre de 1846, donde el Batallón se desempeñó como una batería de artillería al mando de Juan Reley, rechazando con éxito dos veces al ejército norteamericano, notablemente más preparado y mejor armado. La tenacidad y el valor valor de los soldados mexicanos, no obstante, no evitó la derrota del ejército y la caída de la ciudad. Tras Monterrey, el Batallón crece en número, hasta alcanzar casi los 800 hombres. Antonio López de Santa Anna ordenó que el batallón se convirtiera en una unidad de infantería, a mediados de 1847, y el Batallón de San Patricio gana la Batalla de Cerro Gordo, prácticamente sin ayuda. Ya a las puertas de la Ciudad de México, los batallones Independencia, Bravo y San Patricio se preparan para defender la ciudad. La lucha fue constante y desventajosa para los mexicanos, dirigidos por el General Pedro María Anaya. Tras algunas horas de combate, las fuerzas mexicanas se quedaron sin municiones y una bomba provocó una explosión en la reserva de pólvora que los dejó sin posibilidades de seguirse defendiendo. El general Twiggs entra al convento del Churubusco, donde se habían hecho fuertes los mexicanos, y exigeque se le entreguen las armas, la pólvora y el parque. Mi General Anaya le hace frente a Twiggs, diciéndole: &quot;Si hubiera parque, no estaría usted aquí.&quot;</p>
<p>Los batallones Independencia, Bravos y San Patricio fueron aniquilados ante la poderosa artillería norteamericana, que capturó a muchos soldados. Los sobrevivientes fueron reorganizados justo antes de la batalla de la Cudad de México del 12 de septiembre de ese mismo año. Sus esfuerzos, sin embargo, no fueron suficientes para contraarrestar el poder militar norteamericanos; la ciudad caería ese mismo día.</p>
<p>Entre los prisioneros cpturados por los norteamericanos se encontraba Juan Reley. Los soldados capturados por los norteamericanos sufrieron muy duras represalias, puesto que habían presentado la resistencia más dura en las batallas entre las dos naciones. Los que formaban parte del Ejército antes de la declaración oficial de Guerra, como Reley, fueron marcados con la letra D (por &quot;desertor&quot;) con hierro candente en la cara, y condenados a trabajos forzados. Quienes se unieron a los mexicanos después de la declaración de guerra, casi cincuenta, fueron ahorcados en masa, como traidores, frente al sitio de la Batalla de Chapultepec, el 12 de septiembre. Por orden del general Winfield Scott, fueron ejecutados en el momento preciso en que la Bandera de los Estados Unidos de América reeemplazó a la bandera de México. Cuando la bandera alcanzó lo más alto del asta se abrió la trampilla del cadalso.</p>
<p>El Batallón fue desbandado en 1850. La mayor parte de los que sobrevivieron a la guerra desaparecieron de la historia. Unos pocos pudieron reclamar las tierras prometidas por el gobierno mexicano. Para conmemorar la ayuda de los Irlandeses en el ejército Mexicano, la calle frente al convento de Santa María de Churubusco se llama Mártires Irlandeses. El Batallón de San Patricio es conmemorado en dos diferentes días en México; el primero el 12 de Septiembre, el aniversario de las primeras ejecuciones, y el otro el 17 de marzo, día de San Patricio. Está inscrito en letras de oro en la cámara de Senadores, bajo la inscripción &quot;Defensores de la Patria 1846-1848&quot; para los civiles extranjeros y mexicanos, y &quot;Batallón de San Patricio&quot; para los miembros del Ejército que colaboraron en la defensa de la patria. </p>
<p>Un monumento se alza para recordar la memoria de estos hombres. En ella se puede leer:</p>
<p>En memoria del Capitán John Riley de Clifden, Fundador y Lider del Batallón de San Patricio, y de los hombres bajo su mando que dieron sus vidas por México durante la Guerra EE.UU.-Mexico de 1846-1848.</p>
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		</item>
		<item>
		<title>La Segunda Guerra Mundial y el EscuadrÃ³n 201</title>
		<link>http://cuarentaydos.org/2005/07/28/la-segunda-guerra-mundial-y-el-escuadron-201/</link>
		<comments>http://cuarentaydos.org/2005/07/28/la-segunda-guerra-mundial-y-el-escuadron-201/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Jul 2005 06:00:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Don Pastrami</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia de México]]></category>

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		<description><![CDATA[En este mundo sÃ³lo ha valido la pena luchar hasta la muerte por dos guerras. La que mÃ¡s me gusta es la Guerra de las Galaxias, la segunda, y mÃ¡s importante, es sin duda alguna, la Segunda Guerra Mundial.
Los acontecimientos de la Guerra son  conocidos por todos. Si no los conoces, es porque seguramente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En este mundo sÃ³lo ha valido la pena luchar hasta la muerte por dos guerras. La que mÃ¡s me gusta es la Guerra de las Galaxias, la segunda, y mÃ¡s importante, es sin duda alguna, la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p>Los acontecimientos de la Guerra son  conocidos por todos. Si no los conoces, es porque seguramente aÃºn no te lo enseÃ±an en la escuela, y en ese caso, es mejor que leas tu libro de texto de historia universal antes que continuar leyendo esta pÃ¡gina.</p>
<p>Ã‰sta semana hablarÃ© de las causas que llevaron a MÃ©xico a luchar en una guerra que no era suya.</p>
<p><span id="more-478"></span></p>
<p>MÃ©xico es neutral en muchos aspectos, por cortesÃ­a de Genaro Estrada, que marcÃ³ la lÃ­nea que la diplomacia mexicana ha seguido desde 1930, mÃ¡s o menos sin interrupciÃ³n. La mayor interrupciÃ³n a Ã©sta lÃ­nea fue en la Segunda Guerra Mundial, y si se rompiÃ³ la neutralidad no fue por otra causa sino porque MÃ©xico fue atacado.</p>
<p>ObsÃ©rvese bien: MÃ©xico intentÃ³ mantenerse neutral en la Guerra. No pudo por varias causas: la vecindad con los Estados Unidos de AmÃ©rica, la soluciÃ³n dada por el presidente Roosevelt al problema petrolero de MÃ©xico y la necesidad de los paÃ­ses aliados de contar con el petrÃ³leo mexicano para la guerra. Esto Ãºltimo incidiÃ³ definitivamente en la recuperaciÃ³n econÃ³mica de nuestro paÃ­s, que apenas acababa de reiniciar la producciÃ³n petrolera, dado que mi general LÃ¡zaro CÃ¡rdenas acababa de decretar la ExpropiaciÃ³n Petrolera.</p>
<p>En los primeros aÃ±os de la Guerra, MÃ©xico mantuvo relaciones diplomÃ¡ticas con todos los paÃ­ses involucrados en el conflicto. Se celebraron elecciones, y don Manuel Ãvila Camacho ascendiÃ³ a la Presidencia. MÃ©xico veÃ­a con temor (y un velado interÃ©s&#8230; ya hablarÃ© de ello) los movimientos del Eje. Y de pronto&#8230; JapÃ³n atacÃ³ Pearl Harbor. MÃ©xico se vio obligado a romper relaciones diplomÃ¡ticas con el Eje: Italia, Alemania y JapÃ³n.</p>
<p>En ese momento fue mÃ¡s que evidente que si JapÃ³n habÃ­a atacado a un paÃ­s vecino que no tomaba parte activa en la guerra, era muy probable que decidieran atacar MÃ­Ã©xico. Se tomaron entonces medidas precautorias, reforzando la vigilancia y defensa de las costas del PacÃ­fico, en especial las costas de las Californias, tanto de MÃ©xico como de Estados Unidos. El general LÃ¡zaro CÃ¡rdenas fue el encargado de esa misiÃ³n. Ã‰sto es muy importante: MÃ©xico fue el encargado de defender a Estados Unidos cuando ellos marcharon a Europa. El hecho de que California no haya sido objeto de un ataque se puede atribuir tanto a la efectividad de la Marina Estadounidense como a la Marina Mexicana, un hecho que, convenientemente, los estadounidenses prefieren olvidar.</p>
<p>El gobierno mexicano, presidido por el Gral. Manuel Ãvila Camacho, antes de tomar una decisiÃ³n que llevara a una declaratoria de guerra, analizÃ³ los diferentes factores que pudieran afectar o no a nuestro paÃ­s. Es de notar que MÃ©xico vendÃ­a petrÃ³leo a Estados Unidos; los buques-tanque de ambas naciones navegaban por el Golfo de MÃ©xico con total libertad. Ã‰ste comercio no convenÃ­a a las potencias del Eje, motivo por el cual los submarinos alemanes amenazaron a los buques mercantes de MÃ©xico, advirtiendo que esta actividad podrÃ­a tener severas consecuencias, aÃºn a pesar de que MÃ©xico se declaraba Neutral y que no se contravenÃ­a ninguna ley internacional de guerra.</p>
<p>Los alemanes cumplieron su amenaza, y el 14 de mayo de 1842, frente a las costas de Florida, un submarino alemÃ¡n hundiÃ³ el buque-tanque Potrero del Llano. El gobierno mexicano presentÃ³ una formal protesta ante Hitler, pero Ã©ste, por toda respuesta, permitiÃ³ el hundimiento del Faja de Oro, el 22 de mayo.</p>
<p>Ante las agresiones alemanas, el presidente Ãvila Camacho se reuniÃ³ de inmediato con su gabinete, acordando solicitar al Congreso formalizar el estado de guerra, el cual fue aprobado. Ya desde tiempo atrÃ¡s los estadounidenses insistÃ­an en que MÃ©xico dejara de tomar un papel pasivo en la guerra y enviaran, al menos una fuerza &#8220;simbÃ³lica&#8221; de al menos un escuadrÃ³n al teatro de operaciones del PacÃ­fico. Ãvila Camacho sabÃ­a que el pueblo se oponÃ­a al reclutamiento forzoso de los conscriptos para luchar en una guerra que no era suya; tambiÃ©n sabÃ­a que debÃ­a solicitar la reparaciÃ³n de los ataques a propiedad mexicana, y reconocÃ­a el  odio mexicano a los Estados Unidos. Con cautela, Ãvila Camacho determinÃ³ enviar a un Ãºnico escuadrÃ³n aÃ©reo profesional integrado por 300 hombres: el EscuadrÃ³n 201, a quien el pueblo conocerÃ­a como<em> Los Aguiluchos</em> en MÃ©xico y las <em>Ãguilas Aztecas</em> entre las fuerzas aliadas. El EscuadrÃ³n 201 recibiÃ³ entrenamiento en un campo aÃ©reo de Texas para el manejo de nuevos aviones de guerra. El desempeÃ±o de los 38 Aguiluchos en la guerra fue ejemplar. el EscuadrÃ³n 201 volÃ³ hacia Filipinas el 27 de marzo de 1945, y entrÃ³ en combate el 7 de junio, incursionando sobre las posiciones japonesas establecidas en Formosa, hoy TaiwÃ¡n (bueno, tÃ©cnicamente la RepÃºblica de China, pero eso tambiÃ©n es otra historia). Durante ese tiempo, el EscuadrÃ³n 201 perdiÃ³ a dos pilotos en el entrenamiento y a otros tres en batalla, con un desempeÃ±o tan excepcional que aÃºn se encuentra como ejemplo entre los archivos de las Fuerzas Armadas estadounidenses.</p>
<p>DebiÃ³ ser muy emocionante para ambos lados de la frontera cuando los 38 pilotos y mÃ¡s de 250 soldados (que apoyarÃ­an a la unidad como mecÃ¡nicos, estibadores, tÃ©cnicos de comunicaciÃ³n y cocineros) cruzaron el Puente Internacional entre Nuevo Laredo y Laredo. La gente de ambos lados de la frontera literalmente  se deshacÃ­a en porras y alabanzas para los militares de la Fuerza AÃ©rea Expedicionaria Mexicana. Y no era para menos. Era la primera vez que el EjÃ©rcito Mexicano entraba a los Estados Unidos, y la actitud que encontraron en Texas fue sumamente inusual: en una Ã©poca en la que en Estados Unidos segregaba a la gente por su color de piel, los anglos, negros y latinos por igual vitoreaban a los militares.</p>
<p>Los mexicanos fueron sometidos a un riguroso examen mÃ©dico en la base aÃ©rea de Randolph, cerca de San Antonio. Acto seguido los soldados fueron trasladados a bases estadounidenses, dependiendo de su especialidad. Los pilotos terminaron en Pocatello, Idaho, donde volaron por primera vez los aviones P-47 &#8220;<em>Thunderbolt</em>&#8220;, los cuales algunos pilotos describÃ­an como &#8220;tinacos voladores&#8221; por su forma, tamaÃ±o y maniobrabilidad. Los P-47 eran aviones muy bien armados, con ocho ametralladoras de 50 milÃ­metros y capacidad para varias bombas de 200 kilos.</p>
<p>Durante ese tiempo tambiÃ©n se enviaron hombres a laborar en los campos estadounidenses, en un programa legal de braceros. Es muy importante mencionarlo: los estadounidenses peleaban mientras los mexicanos trabajaban. Durante ese tiempo, fueron los mexicanos quienes mantuvieron funcionando la economÃ­a norteamericana con su trabajo en el campo. Y eso ha continuado desde entonces.</p>
<p>La participaciÃ³n de MÃ©xico en la Segunda Guerra Mundial costÃ³ al paÃ­s tres millones de dÃ³lares (de aquella Ã©poca). Mas el hecho de haber participado con los aliados, le otorgÃ³ a MÃ©xico el derecho de figurar entre las naciones victoriosas.</p>
<p>La participaciÃ³n mexicana directa fue mÃ­nima, pero la participaciÃ³n indirecta fue ejemplar. Poco despuÃ©s de que se iniciaran las hostilidades, el Gobierno de la RepÃºblica autorizÃ³ a miles de compatriotas a enrolarse en el ejÃ©rcito norteamericano (previo a Ã©ste decreto, eso era alta traiciÃ³n: entre otras cosas se perdÃ­a la nacionalidad mexicana y se podÃ­a llevar a juicio a quien lo hiciera y regresara a territorio nacional) los cuales fueron enviados a las Filipinas, donde se hablaba espaÃ±ol (y se sigue hablando: ya escribirÃ© sobre ello). Los mexicanos y los mÃ©xicoamericanos (chicanos, pochos y similares, que son lo mismo) se distinguieron en la lucha por la liberaciÃ³n del archipiÃ©lago y le dieron cuello a muchos soldados japoneses con un nÃºmero de bajas bastante pequeÃ±o en comparaciÃ³n. Hasta McArthur dijo: &#8220;MÃ¡ndenme a mÃ¡s mexicanos: los muchachos son muy buenos para pelear en la selva.&#8221;</p>
<p>Y poco despuÃ©s de que acabara la guerra, las cosas volvieron a la normalidad: la discriminaciÃ³n a ambos lados del rÃ­o Bravo se volviÃ³ a sentir como en los viejos tiempos. Todo eso lo puedo resumir en una frase:<br />
Los gringos son unos malagradecidos.</p>
<p>_______________________________</p>
<p>CronologÃ­a de la participaciÃ³n mexicana en la Segunda Guerra Mundial</p>
<p>(1 de septiembre, 1939) Adolfo Hitler ordena la invasiÃ³n de Polonia. Dos dÃ­as despuÃ©s, Gran BretaÃ±a y Francia declaran la guerra a Alemania. AsÃ­ se inicia la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p>(7 de diciembre, 1941) Los japoneses invaden Pearl Harbor, provocando que Estados Unidos les declare la guerra. Cuatro dÃ­as despuÃ©s, Alemania e Italia le declaran la guerra a Estados Unidos.</p>
<p>(13 de mayo, 1942) El submarino alemÃ¡n U-564 hunde el navÃ­o petrolero mexicano Potrero del Llano en aguas del Golfo de MÃ©xico, incidente en el que mueren 14 marineros.</p>
<p>(21 de mayo, 1942) El barco mexicano Faja de Oro naufraga tras un ataque del submarino alemÃ¡n U-106. Mueren 10 mexicanos.</p>
<p>(28 de mayo, 1942) El presidente de MÃ©xico, Manuel Ãvila Camacho, declara la guerra en contra de Alemania, Italia y JapÃ³n.</p>
<p>(10 de julio, 1944) Una comisiÃ³n para la defensa conjunta de MÃ©xico y Estados Unidos presenta un plan para entrenar en Texas a 42 oficiales y 249 soldados que formarÃ­an parte de la Fuerza AÃ©rea Expedicionaria Mexicana (FAEM).</p>
<p>(24 de julio, 1944) Los elementos de la FAEM parten de la Ciudad de MÃ©xico en ferrocarril rumbo a la base aÃ©rea de Randolph, Texas.</p>
<p>(22 de octubre, 1944) Se establece el EscuadrÃ³n de Combate 201 en la base aÃ©rea de Pocatello, Idaho, con pilotos mexicanos. El escuadrÃ³n fue incorporado al 58o. Grupo de Combate de la Fuerza AÃ©rea estadounidense.</p>
<p>(27 de noviembre, 1944) El EscuadrÃ³n 201 suspende su entrenamiento en Idaho debido al frÃ­o. La unidad y sus aviones P-47 &#8220;<em>Thunderbolt</em>&#8221; se trasladan a Majors Field en Greenville, Texas, 50 millas al noreste de Dallas.</p>
<p>(17 de marzo, 1945) El gobierno estadounidense autoriza la salida del EscuadrÃ³n 201 de Greenville para integrarse al combate por la liberaciÃ³n de las Filipinas. El viaje por tren y luego por barco termina el 30 de abril.</p>
<p>(8 de mayo, 1945) Las fuerzas Aliadas encabezadas por Estados Unidos, Rusia y Gran BretaÃ±a declaran victoria sobre Alemania e Italia en Europa.</p>
<p>(4 de junio, 1945) El EscuadrÃ³n 201 inicia sus vuelos de combate en contra de las fuerzas japonesas en la isla de LuzÃ³n, Filipinas.</p>
<p>(6 de julio, 1945) El EscuadrÃ³n 201 es reasignado a la isla de Formosa, China (hoy Taiwan).</p>
<p>(15 de agosto, 1945) Las fuerzas Aliadas declaran victoria sobre JapÃ³n en el PacÃ­fico.</p>
<p>(26 de agosto, 1945) Once dÃ­as despuÃ©s del fin de la Segunda Guerra Mundial, el EscuadrÃ³n 201 recibe su Ãºltima misiÃ³n: la escolta de un convoy de barcos de Formosa a la isla de Okinawa, JapÃ³n.</p>
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