¡He regresado!
by Don Pastrami on Jan.13, 2009, under Descategorizados
En realidad regresé hace ya una semana, pero no me había dado tiempo de escribir nada y hoy me siento particularmente inclinado a hacer esa actividad debido a que en febrero me mudo de rebanada de aire a una más grande.
He de decir también que está haciendo un frío del carajo y me veo cada vez más como House pero con barriga: barba de tres días, bastón, y humor ácido. Es más, estoy pensando en comprarme una motocicleta para poder partirme la madre de una buena vez y que me receten vicodin.
Ha dejado de nevar también, por lo menos en la ciudad. Ahora lo que hay es un mojadero y cada vez que veo la cervecería Molson no dejo de pensar que se está incendiando, por la densa nube de vapor que sale de la planta. Debo decir también, con un poco de vergüenza de mi parte, que la Molson es ahora mi cerveza usual. Más que nada porque me gusta fresca, y bueno, la preparan aquí.
Los gemelos están muy contentos con la nueva casa, que es de uno de los compañeros de la facultad (creo haber mencionado algo de ellos alguna vez) y a quien le voy a cuidar su casa durante el tiempo en que se vaya a Extrangia, me parece que a Australia, por un intercambio entre universidades. De haber tenido plaza en Guadalajara estoy seguro que hubiera llegado un extranjero a ocuparla. Por lo menos la casa de mi compañero, que se encuentra en los terrenos universitarios, es una casa, de verdad, con jardín. Los gemelos van a tener su propia habitación y como los hijos de mi compañero son ya adultos y viven en otros lugares (creo que su hija vive en Calgary y su hijo en Yellowknife) nada requiere de la casa. Eso sí, para no arruinar todo, en el cuarto de los gemelos compraré una litera. A ver cómo se arreglan ellos para dormir, que ya va siendo tiempo.
La única preocupación serían sus amigos, que se han vuelto muy amigos y que todavía, mientras escribo, están jugando Rock Band en grupos. De unos cuantos no creo que haya problemas, de los otros, bueno, ya veremos. Después de todo la mayoría van a la misma escuela. Lo que, por asociación de ideas, me recuerda que mi otro par de chilpayates que se quedó en Guadalajara le están echando muchas ganas al estudio, para poder venir aquí a perder el tiempo. Quién lo diría. En fin, si funciona tal vez incluso me anime a rentar una casa de 3000 dólares al mes para caber todos. Siempre y cuando mis muchachos no me vayan a salir con alguna novedad desalentadora.
Por cierto, el aire olímpoco ya se respira por aquí. Algunos dicen que es en realidad polvo de las obras de la línea tres del skytrain, pero lo dudo porque ya casi terminan (aunque en la calle Cambie todavía los sueñan) y una visita a la construcción, posible en parte gracias al un amigo de un amigo, que me metió de contrabando, me indica que los túneles ya están completados y las luces funcionando. Cualquier día de éstos inician las pruebas con los trenes y se empiezan a detallar los interiores. Lo mejor de todo es que se escucha hablar español todo el santo día: hay montones de albañiles y electricistas contratados en México que se vinieron para acá, prácticamente explotados. Trabajan por salario mínimo, pero aún así es más de lo que ganas en méxico por un trabajo equivalente. Al más puro estilo latino muchos viven en la misma casa, para ahorrar en rentas. Lo único que falta es que a la hora de la comida sacaran una torta y unos chiles jalapeños, pero aquí los virotes no se dan y los chiles jalapeños están bien caros.
Como sea, también les tengo una sopresa a mis lectores como regalo de año nuevo: ¿Recuerdan a los cosplayers infames?
¡Volvieron!
¡Con refuerzos!
Caluros saludosos.
Jack.
January 13th, 2009 on 10:17 pm
Compagre, yo sigo por las cálidas tierras de la árida Mesoamérica, pero ya casi me regreso. Me la he pasado cumpliendo compromisos familiares. Qué bueno que ya conseguiste una casa más decente para la familia. Los mejores deseos para que este año sea exitoso en todos los sentidos. Un abrazo.
January 17th, 2009 on 1:56 pm
Compadrito, qué gusto ver que das señales de vida. Lástima que me juí a destiempo, te hubiera enviado algunas cosas muy útiles para tu investigación de ciencia de materiales, como un par de botellas de vino de hielo. Ni modo, otra vez será. Sigo al pendiente de tu blog, aunque no conteste tan seguido como quisiera.