Soulagement des doleurs musculaires
June 2nd, 2007 | Filed under Politique et choses pires.La ventaja de tener un cuñado médico es que consigo medicina barata. En este caso, gratuita. Precisamente por eso invité a Uno y a Cata a cenar, porque Uno, en su infinita sabiduría, se las arregló para escamotear un par de inyecciones de relajante muscular y un par de cajas llenas de pastillas con el mismo efecto que en otras circunstancias hubieran costado un poco más de un huard por unidad. Y en especial tomando en cuenta que aquí 25 centavos cuestan quatre 30 sous pour une piastre se darán cuenta de que me ahorré una fortuna.
En fin, que la vida entre los franceses es un desastre y si pudiera cambiar algo elegiría quedarme seis meses más. Pero en fin, en agosto me largo a la Columbia Británica para ejercer de profesor en la Simon Frasier University y tendréque entrar al mercado negro de pastillas genéricas para el dolor de espalda. Extraño las farmacias mexicanas, carajo…
Definitivamente, Jack, no hay como las farmacias mexicanas donde puedes comprar de todo (y hasta más barato, como diría el doctor Simio) sin ningún problema. Pero ni modo, hay que cuidarse, esa espalda está dándote más disgustos que mi rodilla y eso ya es mucho decir.
Saludos asiáticos (tengo hambre y sueño, qué molesto es el jet lag)
Hombre, recuerda que me vine recién operado. Soy un caso único en el mundo, a las dos semanas ya andaba yo de arriba para abajo cual calzón de meretriz…
Descanso, es lo que necesito, descanso. Tal vez cuando me muera…
Cierto, ya se me había olvidado que te fuiste casi con la espalda abierta en canal. Ni modo, compadre, hay que cuidarse que la espalda no retoña. Y sí, un descanso (de ser posible) te haría mucho bien.
Un abrazo.