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Crosspost

January 19th, 2007 | Filed under Eventos.

Este es un artículo muy especial, porque inicia en Cuarentaydos.org y termina en Barroco Carmesí. E involucra a un gato.


En casa, como habrán podido adivinar, tengo multitud de animales. Siempre he estado rodeado de animales y mascotas, ya que en el primer grupo incluyo a mis hermanos menores y en el segundo a mis perros y gatos (y una gallina y un cerdito que pertenecieron a Cata). Mis hermanos dicen que tengo un pan dulce en lugar de corazón. Yo siempre pensé que tenía un trozo de queso gruyère ahumado, pero bueno. Nunca he podido dejar sufrir a un animal, y he rescatado a varios de las garras de desalmados que no saben cuidarlos. Una vez incluso rescaté a un gato callejero al que un hijo de su reputísima madre le sacó los ojos. Donde me entere quién fue ese cabrón yo mismo lo voy a capar a mano y sin anestesia. Lince, mi gato ciego, vivió 10 años más y se movía perfectamente por mi casa sin darse jamás un catorrazo como no fuera contra la puerta que había cerrado un chiflón. En esa tradición de rescate han pasado por mi casa 12 gatos, 10 perros y un zorrillo (a quien, por cierto, le retiré las glándulas productoras del olor a zorrillo. Tufo era un animal muy agradable y cariñoso, y el mejor amigo de Lince). En esa tradición hoy mantengo a tres gatos y a una perra. Y entonces llegó un gatito.

Llegó a casa hace tres semanas, cuando mis hijos lo encontraron en estado lamentable. Hasta ayer su nombre oficial era Gatito. Estaba tan mal y tan pequeño que tuvieron que darle de comer con un biberón de juguete. Ahora ya está bastante recuperado, come alimentos sólidos, sabe dónde está el arenero, me despierta en las mañanas con un mordisco en la nariz para que le de de comer, y está listo para buscar casa y un nuevo esclavo que lo atienda como rey. Porque los gatos saben perfectamente que en el antiguo Egipto los trataban como dioses, y no nos permiten olvidarlo. Parecen animales perfectamente inútiles: ni vigilan la casa, ni van por el periódico, ni guían a los ciegos, ni pichan, ni cachan, ni dejan batear. Sin embargo, tienen su lado positivo. En noches frías se duermen sobre uno y les encanta cazar grillos y cucharachas (mi casa está tan libre de plagas que hasta pudieras comer sobre el suelo… sólo que si pretendes hacerlo los tres gatos y la perra se comerán la comida antes que tú); y para mantener feliz a su esclavo, los gatos de vez en cuando le regalan una valiosa pieza de caza: un pájaro o un ratón. Si un gato te da un ratón y lo pone sobre el control remoto de tu tele, no te enojes: trata de verlo como si el gato intentara pagarte un salario.

Pues bien, estaba yo preparándome para buscarle al gatito un nuevo hogar, porque ya bastantes gatos tengo en mi casa y uno más amenazaba con desplazarme de mi propia habitación (a veces creo que Lilith quiere más a los gatos que a mí…), cuando me entero que a Magdalene le gustan los gatos (me enteré de una manera un tanto sui generis…) y yo, con esa amabilidad y modestia que me caracteriza, me ofrecí a regalarle un gatito si tanto lo quería.

Y Magdalene dijo que sí.

Así que Gatito obtuvo un nuevo hogar, un nuevo esclavo y una nueva casa.

Y Magdalene decidió llamarlo Ravioli, en honor a Su Pastosidad. Así que voy a presentarles a Ravioli, que se hace el importante sobre el cobertor de Nirvana:

RavioliRavioli
¿Qué pasará con Ravioli?
¿Conseguirá ganarse el corazón de Magdalene?
¿Le dará alergia a la Reina Galáctica?
¿Pam dejará de tenerle miedo a las ratas?
¡No se pierdan la conclusión de este artículo en Barroco Carmesí!

6 Responses to “Crosspost”

  1. Holocáustica | 19/01/07

    ¡Tiene la misma cara del abuelo! ¿Estás seguro de que no es pariente suyo? ¿Su nieto, tal vez?
    Cuando tengas otro me lo das, yo quiero uno…

  2. Don Pastrami | 19/01/07

    Ya te viera con un gato…

  3. Don Pastrami | 19/01/07

    El paquete ha sido entregado. Repito. El paquete ha sido entregado.

  4. J.P. | 20/01/07

    Algo parecido sucede con mi madre, con ello de andar recogiendo animales de la calle para luego encontrarles hogar… lo malo es que esta ultima tarea me la encomienda a mi. Ravioli se ve feliz, algo asustado, pero se ve feliz. Es natural.

    Hablando de eso… ¿Que habra sido de los animales que regale?

    Saludos!

    PD: No os preocupeis, estan en buenas manos. Lo digo porque siento la ligera amenaza de Don Pastrami. (Que no me capen)

  5. Holocáustica | 20/01/07

    ¿ligera? Mi hermano no hace nada a la ligera, no… cuando estudiaba ingeniería (él, no yo) una de las historias de terror fue que se enojó ligeramente con uno de sus compañeros, con tan buenos resultados que el chico prefirió reprobar antes que continuar estudiando con Jack.

  6. cataclismica | 20/01/07

    ¡Qué tierno está el gatito!

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