Home   About   Contact   Log in

Desde Atlanta, Yoryia.

December 20th, 2006 | Filed under La Famiglia.

Acabo de agenciarme un cable de parcheo que estaba en un bote de basura detrás de un despachador automático de billetes verdes conocido como A Té Eme, y lo he utilizado para conectarme a internet de manera subrepticia desde el hotel Best Western en el que me he hospedado. Que me ha salido mucho más económico que en España, el hotel, y del mismo tamaño…

Al contrario de mi vuelo de ida, en el cual al aterrizar en Nueva York los oficiales de Migración y Aduanas me hicieron una serie de preguntas muy mamonas (y por poco no me dejan pasar… por mi dedo izquierdo que está en un ángulo que denomino “divertido”) y donde tanto Lilith como su seguro servidor tuvimos problemas para pasar (y eso que era sólo un vuelo de conexión), aquí en Atlanta el “vista” fue muy amable y agradable, me preguntó qué tal me lo había pasado en España, me felicitó por el doctorado, se despidió de mí con un “See you soon, Doctor Maybrick…” y fuimos a recoger el equipaje.

El equipaje, por supuesto, fue otra cosa. Gracias a las maravillas de la tecnología, el puerto aéreo de Atlanta cuenta con su propio tren subterráneo que te lleva de la terminal al área de equipaje… pero sin el equipaje, que te espera allá en lontananza… previo depósito en la ranura correspondiente. Burócratas, burócratas, burócratas…

Entre el equipaje me traje un trío de botellas de vino. Como buen amante del víno que soy estas botellas son para regalar. ¿Por qué? Porque me costaron 95 centavos… las compré en una charcutería ubicada muy cerca de la Puerta del Sol, a donde llegamos Lilith y yo a comprar un poco de jamón serrano para hacernos unos bocatas y un poco de jamón de bellota y manchego para acompañar. El sistema para regalar estas botellas de vino es muy sencillo. Algo así como:
–¡Nacho!
–¡Jack!
–Justo a la persona que buscaba. Verás… caminaba yo por las calles de Madriz y vi esta botella de vino, y me dije a mí mismo, Mí Mísmo, Nacho y esta botella se complementan, la misma calidad, el mismo estilo, no importa lo que cueste esta botella debe ser de Nacho…
–Hombre, pues gracias…
–No, no, no me agradezcas, tú harías lo mismo por mí…
Por supuesto, siempre con cara de poker…

Como adelanté hace unas horas, ya soy doctor. el Doctor en Historia Iberoamericana James Maybrick Ruiz. Obviaré, por el momento, el asunto del examen de doctorado. Básteme decir que sudé frío… y no por las razones que muchos se imaginan.
Mañana, por supuesto, Lilith y yo regresamos a regresamos a México. Descansaremos un poco (digamos, dos o tres días), nos enteraremos de las cosas que han pasado en casa, y regresaremos a la acción.

Mientras tanto… con su permiso, voy a cenar. Acaba de llegar el repartidor de Pizza Hut…

Comments are closed.

It seems you're using an unsafe, out-of-date browser. Click here to upgrade to Firefox for free. X