Y allá va Jack… (ii)
October 15th, 2006 | Filed under Descategorizados.Me acaba de llamar Jack. Desde el avión. Dijo que no se podÃa resistir a contarselo a alguien de la Famiglia.
Volaba Jack por encima de Florida, y el piloto del avión dijo:
“Damas y caballeros, muy buenos dÃas, les habla el capitán Morris. Para quienes estén a la izquierda del avión, si miran por la ventanilla podrán observar una magnÃfica vista de la penÃnsula de la Florida. Para quienes van en el lado derecho del avión, a su izquierda podrán observar una magnÃfica vista de quienes van en el lado izquierdo del avión que están viendo una magnÃfica vista de la penÃnsula de la Florida…”
BuenÃsimo…
Me gustan estos pilotos con sentido del humor. Al menos te hacen el viaje más entretenido!
El avión tenÃa que ser gringo. Que yo tenga escuchado, solo los gringos hacen ese tipo de bromas. Yo no sé por qué a las demás tripulaciones no las dejan, porque no creo que sea nomás un asunto de que el resto del mundo son unos aburridos.
Bueno, Mus querido, hace casi tres años que me fui de vacaciones a Québec con Holi, Edo y Memo, regresamos por Mexicana de Aviación y nos tocó una turbulencia sobre Estados Unidos, con el resultado de que el avión se movió mucho y yo francamente tenÃa mucho miedo. En eso el piloto dijo “Damas y caballeros, como habrán podido notar hemos pasado por una turbulencia, y espero de todo corazón que el café no haya estado muy caliente. Les participo que acabamos de ver pasar una casa volando sobre un tornado, una niña que abrazaba un perrito, y una bruja con zapatos rojos, por lo que posiblemente nos encontremos alejándonos de Kansas…”
En el último vuelo que hice desde Frankfurt, el piloto nos dijo al aterrizar: “Michael Schumacher ha ganado en Monza y Alonso ha quedado fuera”. Era alemán.
Linda la anécdota del tornado, venerada Cata. Dime si no es cierto que algo asà es mucho más sensato que el seco e inquietante “el capitán informa… permanezcan sentados con los cinturones de seguridad abrochados”. De todos modos, en los aviones gringos es casi una norma. Es raro terminar el vuelo sin que alguien, con frecuencia el sobrecargo, se quede sin decir nada. Por de más está decir que yo nunca me entero de qué han dicho, y me limito a constatar que el pasaje suelta una risa. Yo sigo leyendo las salidas de emergencia disponibles, las leyendas de la bolsa de guacareo, etc. Lecturas amenas, interesantes, culturizantes. Bueno, ya se sabe…
je je… cuando fui a NY esperaba escuchar a los operadores del tren hacer esas bromas que tantas veces se leen allá en Overheard in New York… pero nomás no me tocó ningún operador simpático… o será que no les entendÃ…
Pues a mi me pasó con la azafata…que al llegar al aeropuerto va y suelta:
“Por favor, antes de salir asegúrense de que han cogido tooooooooooooooooooooooooodas sus pertenencias”
Y va y luego lo suelta en inglés…
“…aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaall your belongings”
Qué envidia, en mis vuelos sólo hay paisanos retornados contrabandeando paquetes familiares de pañales…
¿Y cuando vienes de Los Ãngeles en Navidad no es una delicia ver a los braceros tratando de meter todo en el avión como si fuera un camión guajolotero? Me acuerdo de un paisano con un cartón grande (cuando dejaban meter cosas grandes a los aviones, o sea que ya me empiezo a sentir vieja) y como no cabÃa en el espacio reservado, lo empujaba y lo empujaba hasta que se dio por vencido y buscó otro espacio. Y como no lo hallara, regresó al lugar original y volvió a empujar. Entonces llegó una azafata, se dió cuenta de que atrás habÃa una maletita, quitó la maletita, metió la caja, luego otra vez la maletita, cerró el compartimiento y le dedicó una mirada de entre furia y compasión al paisano, y lo sentó en su asiento. Lo peor es que la maletita era mÃa.
Estimada Cata…comparto tu sensación de impotencia ante el chafamiento de maleta.
Suelo entrar de los primeros en el avión, y de forma sÃncrona y veloz coloco mi poco equipaje en el lugar adecuado… para luego ver como lo chafan, empujan, aprietan, desplazan, comprimen, aplastan…
Suerte que tengo como norma no viajar con nada frágil …