¿Cuantos planetas tiene Sol? (iii)
August 19th, 2006 | Filed under Para lelos.Las cosas se ponen candentes al momento de redefinir un planeta. Apenas ayer decÃa que don Julio A. Fernández de Uruguay habÃa salido con una propuesta de planeta más restrictiva, cuando hoy sale don Gonzalo Tancredi, también de Uruguay, con una propuesta aún más restrictiva y tan interesante que don Julio la apoyó.
Según don Gonzalo, tiene mucho mayor sentido –desde un punto de vista meramente cosmogónico– que un planeta sea un objeto que adquirió una masa lo bastante grande como para limpiar una amplia zona alrededor de su órbita. De esta manera, sólo los cuatro planetas rocosos y los cuarto planetas gaseosos serÃan planetas, con Mercurio y Marte apenas librando la definición. Evidentemente, esta definición se refiere a la presencia de objetos celestes que adquirieron su forma redonda por acción gravitatoria. Aún sin ser una definición apropiada, esto deja fuera a Ceres (que está rodeada de asteroides) a Plutón y a Xena (que están rodeado de objetos más o menos redondos y de su tamaño). Más que nada, porque se considera que estos objetos y otros similares adquirieron su forma actual por equilibrio cuasi-hidrostático, como Mimas, que es redondo a pesar de medir sólo 400 km, y que nunca fueron la fuerza dominante en su cuadrante, como Caronte, que compite en tamaño con Plutón.
AsÃ, don Gonzalo propone la siguiente definición:
Un planeta es un cuerpo celeste que
- Sea, por mucho, el más grande objeto en su vecindad inmediata,
- Tenga suficiente masa para que su gravedad venza las fuerzas de cuerpo rÃgido de modo que asuma una forma equilibrada hidrostáticamente, y
- No produzca energÃa por ningún mecanismo de fusión nuclear.
De acuerdo al punto número 1, sólo califican los ocho planetas clásicos, con Júpiter librándose por los pelos por un lado y Mercurio librándose por los pelos en el otro. Por si fuera poco, son los únicos objetos en el sistema solar que se mueven en órbitas cuasicirculares alrededor de la elÃptica, de nueva cuenta con Mercurio librándose por los pelos al igual que Marte que tiene una órbita más excéntrica (más tirando a la elipse que al cÃrculo). Salvo los planetas y unos pocos satélites, no hay objeto mayor a Mercurio en el interior de su órbita, y no hay otro objeto más denso que Mercurio al cual se le pueda calificar de planeta y que no orbite alrededor de otro planeta. No hay objeto mayor a Tierra siguiendo su órbita, con lo cual Luna queda en su categorÃa de satélite sin envidias malsanas. El resto de los objetos que cumplen con el punto 2 y el punto 3, pero no con el 1, quedan relegados a la categorÃa de planetas “enanos”, y tendrÃamos ahà presentes a Ceres, Plutón, Caronte, Xena, Quaoar, Sedna, Etcétera, Demás y Similares. Nótese que con la excepción de Ceres y Juno, el resto de los objetos se alejan mucho del plano general de la elÃptica (Mercurio 7º, Ceres 10.5º, Palas 34.8º, Juno 12.9º, Plutón 17.1º, Tierra 0º [somos el punto de partida, por supuesto, pero estamos inclinados 7.25º con respecto al Ecuador del Sol]) o tienen órbitas muy excéntricas (Plutón y Caronte, en lo particular, se dan el lujo de penetrar en la órbita de Neptuno de vez en cuando). Por si fuera poco, cualquier otro objeto que no sean los ocho clásicos y no calificaran como plutones, serÃan considerados como “Cuerpos Pequeños del Sistema Solar” que es un eufemismo polÃticamente correcto para no decirles planetoides.
Ésta definición me gusta mucho más. Mucho más.
Seguiremos informando.
A mà también. Sin embargo, echo en falta alguna cuantificación.
Por ejemplo (y seguro que me equivoco) una enana blanca, una enana marrón o una estrella de neutrones, ¿serÃan planetas? Supongo que no, pero no tengo suficientes conocimientos para discernir.
Ah, lo que pasa es que después de definir qué diablos es un planeta deberemos definir qué cuernos es una estrella. Esta vez, por el caso de Cha 110913-773444, que si mi memoria no me falla, es una protoestrella muy pequeña o protoplaneta muy grande que está flotando rumbo a la constelación de Camaleón, que mide apenas 7 veces la masa de Júpiter y parece ser incandecente pero no por fusión. Si Cha 110913 es definida como una estrella entonces muchos planetas extrasolares también deberÃan ser definidos como estrellas. Mas si no lo es, entonces habrá que volver a revisar la definición de planeta.
Y, ¿para cuándo la definición de estrella?
Si la definición de planeta es tan peliaguda, no quiero ni pensar en lo complicado que pueda llegar a ser definir una estrella.
La definición de estrella depende, ante todo, de la definición de planeta. Si establecemos los lÃmites hacia arriba y hacia abajo, entonces podremos establecer los lÃmites superiores e inferiores por simple proceso de eliminación. El problema para dividir una estrella de un planeta estriba no tanto en la masa (basta con decir “siete veces Júpiter” o “diez veces Jupiter”) ni la temperatura (Júpiter y Saturno emiten más energÃa de la que reciben) sino la fusión. Es bien complicado decidir si una estrella está en fusión o no por su simple temperatura exterior: Cha 110913 tiene apenas entre 750° y 1000°C en su superficie… En comparación, Júpiter está a -121°C (sÃ, menos ciento veintiún grados Celcius) y la Tierra a 14°C.
Pues, a mà me parece más lógico que fuera al revés: que la definición de planeta dependiera de la de estrella. A fin de cuentas, los planetas están supeditados a las estrellas, ¿o no?
En cualquier caso, parece más lógico tener clara la definición de los objetos principales (mayores), para definir los secundarios (menores).
No precisamente; lo que pasa es que nunca antes nadie habÃa definido qué es un planeta y nunca nadie ha definido qué es una estrella. La definición de estrella parece que será objeto de discusión en la próxima reunión de la UAI. Hasta el momento, la discusión es sencilla: \”¿Es sepia o calamar?\”
Por ejemplo, a David Charbonneau, del Centro Harvard-Smithsoniano de astrofÃsica, no le gustó para nada la definición original de planeta, porque nos dejaba con el problema de decidir si otros nuevos cuerpos aún no estudiados eran o no planetas. David Jewitt, de la Universidad de Hawaii, y especializado en la Nube de Oort y el Cinturón de Kuipier, dice que fue una solución de compromiso no satisfactoria. Geoffrey Marcy, de la Universidad de California en Berkeley, y quien es el jefe del equipo que ha descubierto más planetas alrededor de otras tantas estrellas, dice que, a su parecer, el borrador original es arbitrario. Brian Marsden, del Centro de Planetas Menores, apoya la definición aunque veladamente, porque sostiene que sólo hay ocho planetas verdaderos alrededor de Sol.
Ya verás en mi siguiente artÃculo del tema.
Gracias. Estoy esperándolo.