Minority Report… creo…
July 31st, 2006 | Filed under Para lelos.Jugueteaba yo en esas noches de insomnio tan frecuentes en mà cuando llegué, posiblemente por error, a un sitio interesante, que me recordó a la pelÃcula que da nombre a este breve artÃculo.En la pelÃcula en cuestión, Tomás Crucero (Tom Cruise, para los amigos) utilizaba unos guantes luminosos frente a una pantalla para manipular la información que estaban viendo los precogs. La idea me pareció novedosa y hasta inteligente. Una obvia aplicación serÃa el trabajar con modelos en tercera dimensión, digamos una especie de maqueta virtual (Holi: casitas de muñecas para arquitectos) que pudiera ser proyectada en una megapantalla. Esta maqueta tendrÃa la ventaja de que podrÃamos manipular una habitación en tres dimensiones y hasta proyectarla en una habitación real. El presupuesto no serÃa un problema si el cliente del arquitecto ve realmente lo que serÃa vivir en el diseño de su nueva casa.
Evidentemente, siendo yo ingeniero eléctrico y no ingeniero informático, mis conocimientos sobre informática se extienden a todas partes excepto a la programación. Ésa es un área que me está negada. Pero bueno, siempre está el asunto de aliarse con alguien que sepa hacer esa parte y listo: negocios. Y hasta pueden ser negocios GPL si uno vende el hardware y que con respecto al software el cliente se rasque con sus propias uñas.
En eso pensaba yo cuando llegué a un sitio interesante. Basado en esa maravilla de la informática que es Google Earth. Oh, sÃ.
Google Earth es una aplicación de 3D tan bien hecha que uno se olvida de que está viendo una aplicación de 3D. Y es tan fácil de utilizar que su manual conciso de usuario tiene únicamente dos palabras: “Have Fun.” Si unimos la interfase de Minority Report a Google Earth, obtenemos lo siguiente: Atlas Gloves.
And pop goes the world…
Y después de esto aún se pregunta usted por qué fué nominado a los BIZZ awards???
Qué perceptividad de ideas!
Qué visión de Futuro!
Qué ojo para los negocios!
Anónimamente me ofrezco a representarle. Por un módico precio, por supuesto…