Home   About   Contact   Log in

Colores en el pelo (iv: decoloración)

June 24th, 2006 | Filed under Uncategorized.

Okey, es la hora.

Verán ustedes la transformación total de mi hermano mayor de un tipo común y corriente en un tipo corriente, pero nada común.

Primero que nada, nuestra lista de ingredientes. Necesitamos:
1) un hermano mayor que haya hecho una apuesta loca y sin sentido, como apostarle a su hermana menor que se teñiría el pelo si México perdía frente a Argentina en un partido de octavos de final de un mundial de futbol. Casualmente, tengo uno a la mano.
2) Un kit de decoloración para cabello, de cualquier marca. Prefiero el Wella y ese usaré.
3) Un kit de coloración de tono negro ultravioleta. Los más efectivos son los de L’Oreal y ese usaré.
Utilizaré el Negro Ultra Violeta por dos motivos. Primero, se confunde fácilmente con un tono negro, y no quiero que Jack quede permanentemente en ridículo. Tan sólo deseo ganarle en algo una vez en la vida. Segundo, es un tono que se ve muy bonito a la luz del día. Tiene un ligero tono morado, pero para ello es necesario decolorar el pelo primero. Ésto último sí será un reto, porque Jack tiene el pelo en dos tonos: castaño oscuro en la parte superior y en las sienes, y negro en el resto de la cabeza. Ésto no es tan raro: cuando Jack era pequeño su tono era rubio oscuro, pero le fue cambiando poco a poco. De hecho, a todos nos cambió poco a poco el color del pelo.

Vayamos a poner manos a la obra.
Lo primero es la señorita Wella Koleston Decoloración.

La señorita Decoloración incluye los siguientes artilugios:

Arriba, una guía para la decoloración.
Abajo, de izquierda a derecha, un guante izquierdo, una bolsita con decolorante, un frasco con tratamiento post-coloración, un frasco aplicador con Activador de color (agua oxigenada, en realidad), un par de guantes en una bolsita, y un guante derecho.

A continuación, llega a la pasarela la señorita Preference de L’Oreal Paris, tono 2.16 Negro Ultra Violeta.

La se�orita Preference incluye los siguientes artilugios:

Arriba, una guía para la coloración.
Abajo, de izquierda a derecha, un guante izquierdo, un frasco aplicador con crema reveladora, un frasco con gel protector de color, un tubo con shampoo para tres aplicaciones para mantener el color, un tubito con pigmentos cromáticos concentrados, y un guante derecho. También incluía la misma bolsita de guantes que el kit Wella, pero no confío en ellos. Los guantes, de hecho, son de latex para uso médico, así que no entra ni un suspiro en ellos.

Finalmente, el hermano mayor. Como podrán ver, tiene una cara de maloso que no puede con ella. Es natural, y no se la puedes cambiar ni con cirugía plástica. Además está bastante enojado, no tanto por haber perdido la apuesta, sino porque soy yo quien le va a pintar el pelo.

Una vez que nuestro sujeto de pruebas está listo con la ropa más corriente que pudimos encontrar (porque la vamos a desechar al fin y al cabo), es tiempo de lavarle la cabeza. Normalmente no es necesario hacerlo cuando se decolora el cabello, pero yo lo voy a hacer porque Jack tiene el cabello graso en la parte superior y seco detrás, y no quiero correr riesgos.

Una vez hecho esto, preparamos el decolorante, poniendo el polvo de la bolsita en el frasco con agua oxigenada, y agitamos tres minutos hasta que se forme una pasta uniforme y sin grumos. Cuidado: tápenla bien, el oxígeno del agua se liberará y formará una bolsa de gas; si lo destapan, puede salir volando un chorro de decolorante, y éste es peligroso, al grado de que puedes quedarte ciego por la quemadura resultante. Si es la primera vez que vas a decolorarte, hay que hacer una prueba de toxicidad y alergia: prepara un poquito (sólo un poquitito) de decolorante, y aplícatelo detrás de la oreja. Déjalo secar, y aplica otra vez. Y otra vez en cuanto seque. Déjalo actuar, y si no muestras irritación o dolor, no te pasa nada. En caso contrario, lava con agua y jabón abundantemente y olvidate de pintarte el pelo. No es para tí.

Una vez hecho esto, vamos a aplicar el decolorante. Extiendan el pelo largo de manera que quede lacio (humedézcanlo ligeramente si es necesario), separen en mechones y apliquen una generosa porción de decolorante a unos dos o tres centímetros de la raíz. Extiendan hacia las puntas con un peine de dientes cerrados. Destinen unas dos terceras partes del frasco a todo el resto del pelo. A continuación, utilicen el resto del decolorante para las raíces, directamente en contacto con el cuero cabelludo. Extiendan hasta que todo el pelo quede cubierto con una capa pareja de decolorante. Dejen actuar el producto. Si tienes el pelo muy largo o abundante, podrás necesitar dos o tres frascos de decolorante. Jack tiene el pelo relativamente largo pero fino, de manera que un sólo frasco me bastará. El resultado final (olvidé tomar las fotos durante el proceso de aplicación) debe verse como el de la foto siguiente, que tomé a los 5 minutos de que comencé a aplicar el decolorante:

Vamos a dejar que el decolorante actúe. En ningún caso el decolorante debe durar más de 50 minutos sobre el cuero cabelludo: lo quemaría. Tampoco lo utilicen en las cejas (hay peligro de que les caiga en los ojos, y ya les dije que quema), en el bigote (aspirarían los gases, y pueden intoxicarse) o la barba (el pelo es muy diferente y no se decolora tan fácil; por supuesto, también está el riesgo de quemaduras y de intoxicación). Jack no me hizo caso y tomó un poco de decolorante y se lo aplicó en la barba. La siguiente foto fue tomada a los 15 minutos de inciado el tratamiento.

Noten que la parte superior de la cabeza ya tiene un tono más amarillo que negro mientras la barba sigue casi igual. El decolorante actúa llevando el color en la siguiente escala: negro - castaño oscuro - castaño claro - rojo cenizo - rubio paja - blanco. Dependiendo de la cantidad de melanina en tu pelo y de su resistencia, podrás decolorarlo en diversos grados. Una decoloración de apenas 10 minutos sólo te lo decolora un grado; una decoloración de 50 minutos te decolora 5 grados: en teoría, te lo dejaría blanco. En la práctica, casi nunca. La siguiente foto es de Jack a los 25 minutos de iniciado el tratamiento.

Aquí es necesario que retoquemos las partes que nos hacen falta. Si hay una parte que se ve muy oscura con relación a las demás, apliquen un poco más de decolorante (si su aplicador todavía tiene, mejor; si no, retiren un poco de otra parte y colóquenlo ahí). Esto es para que quede más parejo el tono. Ustedes pueden dejar sin decolorar hebras completas de pelo, y a la inversa, decolorar sólo hebras de pelo. En este caso, se verán “rayitos” de luz en el pelo y el efecto es muy bonito. También pueden decolorar sólo cierta parte del pelo si lo tienen largo. Mi próximo tinte (en cuanto puede decolorar el que traigo ahora, que parece que quedó color negro cenizo y deberé volver a colorear para que quede negro gótico) será sólo en las puntas de mi cabello. La siguiente foto es de Jack a los 35 minutos de coloración.

Aunque es posible decolorar dos veces un pelo teñido, no se recomienda, porque el pelo se daña. El pelo decolorado queda sin lustre, y es por eso que necesitamos devolverle un poco la queratina perdida por el químico. Por eso el kit de decoloración tiene un shampoo post-coloración. En este caso, no lo vamos a usar porque vamos a aplicar color de inmediato, y es mejor que el pelo quede abierto, para que tome mejor color. Como yo me acababa de teñir de verde nuclear hace dos semanas, no quiero arriesgarme a perder mi pelo por blanquearlo de nuevo. Lo quiero mucho. Por eso simplemente coloreé encima del tinte, lo cual fue la causa de que el tono variara. Como lo esperaba, el pelo de Jack quedó muy amarillo en la parte superior, pero sólo bajó dos tonos en la parte trasera. No importa tanto, porque lo que queremos que se vea es la parte superior, que es la que cubre el resto del pelo. Una vez que el decolorante hizo su trabajo, es necesario lavarlo. Así queda el pelo de Jack, tras 45 minutos de decoloraci�n y ya perfectamente lavado con agua, sin jabón ni nada más:

Procedí entonces a secarlo. El resultado no me gustó: la parte de atrás de su cabello quedó muy oscura comparada con la parte superior, que quedó de color paja. Revisé su cuero cabelludo, y aunque pudiera hacerle una segunda decoloración, no sé si sea conveniente. Ya seco, el cabello de Jack (y Jack, que está bastante enojado con el resultado) se ve así:

Noten que la barba está sólo ligeramente anaranjada. Se sometió el mismo tiempo que el cabello a la decoloración. Jack decidió que debería decolorarle nuevamente el pelo. Yo me negué, pero Jack dijo que conmigo o sin mí lo haría de todas formas. Así que doblé las manitas y preparé un nuevo decolorante. Lo apliqué esta vez sólo por 30 minutos, al término de los cuales lavé el pelo y lo sequé vigorosamente. Esta vez no lo peiné. El resultado es el que sigue:

¡No se pierdan la conclusión de este emocionante episodio, en cuanto regresemos de mensajes comerciales!

Comments are closed.

It seems you're using an unsafe, out-of-date browser. Click here to upgrade to Firefox for free. X