Posted by Don Pastrami on the 28th of July, 2005 at 6:00 am under Historia de México.    This post has 3 comments.

En este mundo sólo ha valido la pena luchar hasta la muerte por dos guerras. La que más me gusta es la Guerra de las Galaxias, la segunda, y más importante, es sin duda alguna, la Segunda Guerra Mundial.

Los acontecimientos de la Guerra son conocidos por todos. Si no los conoces, es porque seguramente aún no te lo enseñan en la escuela, y en ese caso, es mejor que leas tu libro de texto de historia universal antes que continuar leyendo esta página.

Ésta semana hablaré de las causas que llevaron a México a luchar en una guerra que no era suya.

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Posted by Don Pastrami on the 21st of July, 2005 at 2:38 am under Historia Universal.    This post has no comments.

El 20 de julio de 1969 se concreta un hito en la historia de la humanidad. La NASA coloca exitosamente al hombre en la Luna. En la exitosa misión Apolo 11, el comandante Neil Armstrong y el piloto Edwin “Buzz” Aldrin desienden en el Mar de la Tranquilidad en el modulo de exploracion lunar “Eagle”.

Las imágenes en vivo del historico suceso son seguidas por televisión por millones de personas. La misión, la cuarta de la serie de vuelos tripulados Apolo, la primera cuyo objetivo es el descenso en nuestro satélite, partió 109 horas antes desde el Centro Espacial Kennedy en Florida.

El tercer astronauta, Michael Collins, permanece en órbita lunar al mando del módulo de mando “Columbia”, el cual abordarán nuevamente Armstrong y Aldrin 21 horas mas tarde para retornar a la Tierra. La misión demuestra que es factible el alunizaje, y marca el inicio de la exploración humana en la Luna. La actividad extravehicular de los astronautas se extiende a poco más de dos horas, recogiendo 22 kilogramos de muestras de suelo y rocas lunares e instalando instrumental científico para detección de sismos, particulas solares y un reflector que servirá para medir la distancia entre la Tierra y la Luna con total exactitud.

Mas, para mi gusto, la misión Apolo 11 no fue la misión más importante en la historia de los viajes espaciales. Ése honor le toca al Apolo 8. Fue con ésta nave que el Hombre venció por primera vez a la fuerza de gravedad de la Tierra y se colocó bajo control de otro cuerpo celeste. Los tres astronautas del Apolo 8, Frank Boorman, James Lovell y William Anders, fueron los primeros en hacer un vuelo alrededor de la Luna. Las transmisiones de television fueron vistas por millones de personas, que por vez primera tenian una vision clara de la superficie de la Luna. El vuelo del Apolo 8 se realizó el 24 de Diciembre por la noche.

Mas éste día no es el turno del Apolo 8, sino del 11.
La conquista de la Luna empezó con el pie izquierdo. Neil Armstrong narra:

“Estoy al pie de la escalerilla. Las patas del Águila sólo se han hundido una o dos pulgadas en el suelo. La superficie parece ser de grano muy fino, cuando se le ve de cerca. Es casi un polvo fino, muy fino. Ahora salgo de la plataforma. (pausa). Este es un pequeño paso para un hombre; un salto gigantesco para la humanidad.”

Y posó su pie izquierdo primero. El derecho llegaría un instante después.

Sí, la conquista de la Luna empezó con el pie izquierdo. La huella de un pie izquierdo más famosa del mundo.

Pero ahora, a lo que me interesa: la historia.

El revés más duro de la NASA en esos tiempos fue, sin lugar a dudas, el Apolo 1. En enero de 1967 mientras se hacían pruebas en Tierra con el equipo completo, un incendio mató a los astronautas Virgil Grissom, Edward White y Roger Chaffee. La causa fue un chispazo y la atmósfera de oxígeno puro avivó las llamas con el resultado de que los tres astronautas murieron calcinados antes de que los equipos de rescate pudieran abrir las escotillas de seguridad.
Grissom había expresado sus temores con una sencilla frase: “Si no puedo hablar con ustedes que están a menos de 100 metros, ¿cómo podré comunicarme con ustedes desde la Luna?”

La NASA no estaba dispuesta a permitir que una catástrofe similar hiciera fracasar al programa Apolo, que se retrasó 14 meses. El Apolo 7 fue la primer prueba exitosa y colocó a tres hombres en el espacio en órbita terrestre. El Apolo 8 sacó a 3 hombres fuera de la gravedad terrestre (aunque científicamente ésto no es del todo correcto); el Apolo 9 había probado al módulo lunar en órbita terrestre, y el Apolo 10 había probado que “Snoopy” podía acercarse a la Luna y regresar en una sola pieza, además de realizar un reconocimiento sobre los posibles lugares de alunizaje para el Apolo 11. Fue, por así decirlo, un ensayo general.

Fue el Apolo 11 quien estaba llamado para escribir la historia. Nadie sabía si podría llegar o no a pisar la Luna o si se hundiría en un mar de polvo débilmente concentrado, ni si los astronautas podrían regresar a la Tierra sanos y salvos. Propulsado por un cohete Saturno V, la misión Apolo 11 despegó de Cabo Kennedy el 16 de julio de 1969, a una velocidad de 29.040 kilómetros por hora ante 20.000 invitados especiales y casi un millón de espectadores que observaban detrás de las vallas de seguridad, a cinco kilómetros de distancia. Y cientos de millones de espectadores a través de la televisión en todo el mundo.

A bordo del Apolo 11 partió un civil, Neil Armstrong, en calidad de comandante de la misión; Michael Collins, en calidad de piloto del módulo orbital, y Edwin “Buzz” Aldrin en calidad de piloto del módulo lunar. Aldrin y Collins son militares. Después de tres días de viaje y a una velocidad crucero de 7.800 kilómetros por hora, la nave llegaba cuatro minutos antes a su destino. Nada mal para un viaje de 300,000 kilómetros. El Apolo 11 transmitió imágenes nítidas de las primeras vistas cercanas de la Luna, el interior de la nave y su equipo espacial. Los astronautas prepararon el equipo y navegaron dentro de la órbita lunar. El 20 de julio todo estaba listo para el alunizaje.

Armstrong y Aldrin pasaron del Columbia al Águila y a su debido tiempo se separaron del módulo orbital. Collins se quedó allá arriba, orbitando el satélite a 12 kilómetros de altura sobre la superficie, total y absolutamente solo.

El lugar elegido para el alunizaje fue una gran planicie llamada Mar de la Tranquilidad. Se había elegido porque suponía el menor número de peligros para el alunizaje. Pero las cosas no fueron tan sencillas: nada en el programa espacial lo es. La computadora de la misión, un cachivache de 64 kilobytes de memoria y con la potencia de una calculadora científica con memoria de hoy, comenzó a fallar ante la vertiginosa velocidad con que los datos entraban al sistema. Los astronautas y Houston en pleno contuvieron la respiración hasta que se confirmó que si la alarma general no sonaba con una frecuencia superior a un minuto, todo iría bien. Luego, se descubrió que el sitio elegido tenía graves problemas: se había elegido la falda de un cráter y el alunizaje ahí era no sólo peligroso, sino imposible. Armstrong y Aldrin tuvieron que elegir un sitio más razonable. En la búsqueda de un sitio apto para descender, se consumieron preciosos segundos de combustible. Finalmente, cuando apenas quedaban 5 segundos de tiempo antes de tener que abortar la misión, el Águila se posó suavemente en la Luna con el alegre grito de Aldrin “¡Se han encendido las luces en la Cabina!” seguido de Armstrong que reportaba “Houston, el Águla se ha posado”. Habían pasado 4 días, 6 horas, 45 minutos y 57 segundos desde el comienzo del viaje.

Contrario a lo que quienes no vimos la transmisión en vivo puedan pensar, la primera caminata lunar de la historia no fue inmediata. Tuvieron que pasar nada más y nada menos que seis horas y media, tiempo previsto para habituarse a la gravedad, hacer las comprobaciones técnicas rutinarias, comer algo y ponerse los trajes espaciales, en ese orden. Una vez que todo estuvo listo y en su lugar, se despresurizó el Águila, Armstrong abrió la escotilla y bajó los nueve peldaños del Águila, mientras Aldrin sostenía la cámara de televisión y una segunda cámara ubicada en una de las patas del Eagle. La cámara de la pata era de calidad inferor, pues era necesario que fuera del menor peso posible, y que transmitiera en vivo el momento: se recortó la señal de color a blanco y negro, se bajó la resolución de 512 líneas a apenas 128, y se eliminó el ancho de banda del audio. Gracias a esos recortes la transmisión se pudo realizar con una antena parabólica de apenas 30 centímetros de diámetro.

La gravedad de la Luna es seis veces menor que la terrestre. Eso es una ventaja, ya que las cosas pesan menos y puedes ejercer la misma fuerza para moverla: pero al estar en el vacío, los trajes presurizados hacían que cualquier movimiento debiera ser cuidadosamente calculado y ejecutado. Poco les importó a Aldrin y Armstrong, que tuvieron apenas dos horas y media para realizar todo su trabajo: realizaron las pruebas previstas, colocaron una bandera estadunidense con un brazo mecánico (que se agitó cuando la clavaron y ha llevado a muchos conspiranólicos a pensar que era viento), recibieron una llamada del presidente Richard Nixon, tomaron las fotografías de rigor a la Luna y a ellos mismos, colocaron equipos para experimentos (un artefacto para detectar y medir el viento solar, un reflector de rayos láser y un sismógrafo) y dejaron una placa que dice:

Here Men From Planet Earth First Set Foot Upon the Moon. July 1969 A.D.
We Came In Peace For All Mankind
(”Aquí hombres del planeta Tierra pisaron la Luna por primera vez, Julio 1969 D.C.. Venimos en paz por toda la Humanidad”).

Transcurrido el tiempo que tenían para trabajar, que fue muy breve porque la Nasa no confiaba en que sus equipos pudieran durar mucho tiempo en esas duras condiciones de trabajo, Armstrong y Aldrin recogieron sus equipos, dejaron lo que no les era ya necesario, y subieron nuevamente al Águila. Allí aguardaron cerca de 20 horas, tiempo que dispusieron para descansar (que no dormir: tal era la exitación de los hombres de estar donde nadie antes había estado), preparar el despegue, despegar (obvio) e ir al encuentro del Columbia, que con Collins dentro, solo como un fumador en una convención antitabaco, seguía dando vueltas en la órbita lunar.

El viaje de regreso resultó rutinario en comparación con lo vivido, pero igualmente crítico porque cualquier fallo podía terminar con un accidente fatal. Pero el 24 de julio de 1969, 8 días, 3 horas, 18 minutos y 18 segundos después de partir de Cabo Kennedy, el Apolo 11 cayó sobre el Pacífico donde lo esperaba el portaaviones Hornet para recogerlo.

Si los tres astronautas esperaban ser recibidos como héroes, no se decepcionaron: si querían abrazar a sus seres queridos y contarles las cosas maravillosas que vieron, deberían esperar: la tripulación y el rescatista que los ayudó a salir de la cápsula de regreso debían permanecer en cuarentena por 21 días, para evitar una contaminación ante eventuales microbios lunares, que nadie sabía si existían o no. Al finalizar el periodo de aislamiento, y una vez que se comprobó que la única vida en la Luna habían sido dos hombres, Armstrong, Aldrin y Collins regresaron a un mundo diferente del que habían partido: un mundo en el que la Tierra no era ya el único planeta donde el Hombre había caminado.
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Para mayor información (que no desinformación) sobre el Fraude de la Luna, nada mejor que la propia NASA. La dirección en cuestión es http://ciencia.msfc.nasa.gov/headlines/y2001/ast23feb_2.htm
y está en español. Otro sitio muy interesante, en inglés, es http://www.badastronomy.com/bad/tv/foxapollo.html
Que se diviertan…

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